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El colmo del vocero
Son días largos para Manuel Adorni en Casa Rosada. El jefe de Gabinete se queda varias horas en su despacho, donde recibe solamente a su círculo íntimo. Dicen que “firma mil cosas” y “está a full”. No aclararon cuáles papeles firma. Por lo pronto, tuvo tiempo esta semana para presentar en la Justicia el anexo reservado de la declaración jurada, donde no aparece su casa de country en Exaltación de la Cruz, según consignan fuentes judiciales. Tampoco aparece a nombre de la esposa.
Su entorno lo cuida, al menos de las comidas. Le recomienda comer sano y “no hacerse mala sangre”. El mismísimo presidente le aconseja a su exvocero maneras para bajar el cortisol, la encima del estrés. Se desconoce si el “León” recibió asesoramiento médico o es autodidacta.
Mientras tanto, buscan defender a Adorni mejor que la escribana. “Nosotros no la enviamos a que hable”, afirman sus allegados, quienes se resignan a los memes. Los colaboradores del expanelista se mostraron muy interesados en difundir las facturas de aquel viaje de vuelta de Nueva York a Buenos Aires. Lo hicieron un mes después. Entregaban la fotocopia de los comprobantes a cada acreditado, y afirman que tienen más.
Están ansiosos. Señalan que “reunió toda la documentación sobre las denuncias que tiene en su contra” y que “las presentará apenas se lo pida la Justicia”. Aseguran que no lo presentan voluntariamente porque “como no fue imputado ni indagado, no corresponde hacerlo antes”. Sin embargo, se muestran expectantes a que los magistrados lo convoquen.
“Sería genial que lo haga así dejamos de recibir piñas todos los días”, comenta un funcionario, que camina por los pasillos de la Rosada y no parece tener esa paciencia.
En simultáneo, en presidencia sostienen que “Milei es el vocero de Adorni”. Manifiestan ese cambio de roles con naturalidad. Pero crece el malestar con los ministros, que evitan exponerse para responder por su jefe. “¿Te parece que vaya Nicolás Promanzio, de 23 años, a la tele a poner la cara siendo un mero civil y no vaya un ministro?. Muy bien por Promanzio”, destacó un secretario, mientras se retiraba de Balcarce 50.
Hay otros dirigentes supuestamente cercanos a Adorni que no se hacen mucho problema. Tejen el futuro de Libertad Avanza con reuniones diarias, con o sin el último ganador porteño. Mientras los más afines al ministro lo defienden horas, otros piden bandejas con varias docenas de empanadas de carne braseadas, chipá y un apenas cortado, mientras ordenan cerrar todas las puertas y ventanas para que los periodistas no puedan ver el ingreso a su oficina.
Transpira la seguridad
Nervios en los custodios de Milei. El presidente decidió viajar a Israel a finales de abril en medio del conflicto en Medio Oriente, desafiando los planteos formales de su seguridad de aplazar su agenda “hasta que cese la tensión” con Irán.

“No están felices en Casa Militar con la decisión, pero así es Javier”, señalan a El Cronista miembros de la mesa política, que reconocen el caso omiso del mandatario a la sugerencia de evitar viajar en medio de los bombardeos.
Quienes le organizan la protección al jefe de Estado solo asienten la orden, y cierran los ojos cuando se les pregunta por esa postura de Milei. “Nosotros acatamos, no puedo decirte otra cosa”, sintetizan.
El ministro receta
El doctor Mario Lugones regresó a sus reuniones de la Casa Rosada y no necesariamente por su foto con Manuel Adorni. El titular de la cartera sanitaria mantuvo encuentros sigilosos en el Salón Martín Fierro, donde se lo ratificó en el cargo. Es un funcionario clave para Santiago Caputo, quien busca conservar a toda su tropa, mientras Karina sigue teniendo sobre la mesa posibles cambios en varias áreas.
El medico cardiólogo no tiene intenciones de continuar mucho más tiempo. Más allá de su compromiso con los libertarios, desea volver pronto a su actividad privada. Piensa cada vez más en eso cuando debe afrontar conflictos como el que hay en PAMI, donde distintas prestaciones están discontinuadas por deudas millonarias.
El sanitarista le reclama hace meses fondos a Luis Caputo y no quiere asumir el costo político por la inquebrantable meta fiscal. Tras su último cónclave en el primer piso, Lugones evitó contestar preguntas de un par de periodistas incisivos. No quiso responder si seguía en el cargo ni sobre la situación de la obra social. Para no sostener ese silencio que lo incomodaba y mientras aceleraba el paso al punto de trotar, apeló a sus conocimientos médicos y le hacía recomendaciones nutricionales a esos acreditados.
En épocas de Pascuas, instó a comer huevos de chocolate con 70% de cacao o más. “Son los más saludables, comé esos”, decía el ministro, antes de cerrar la puerta en el Patio de las Palmeras.

Se mueven los industriales
Crece la preocupación de los industriales ante la baja del consumo y, por consiguiente, de la merma de la producción. Los principales referentes del sector visitaron a funcionarios del Gobierno durante la última semana y también se congregaron en los puntos más delicados del país.
“Hay empresas que trabajan un día a la semana y con eso les alcanza por la demanda que hay”, lamentó un conocido dirigente, quien vaticina un peor panorama en el corto plazo. “El piso de la caída se verá en el tercer trimestre”, pronosticó.
“Y cuando eso pase, deberemos acostumbrarnos a venderle a quienes resistan este panorama”, enfatizó un empresario, que adelantó una posible e inminente judicialización ante el ahogo impositivo que sienten.
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