Las exportaciones comenzaron 2026 con números en alza, pero detrás del repunte aparece una advertencia: el crecimiento de los bienes diferenciados —los productos con mayor valor agregado y sofisticación— estuvo sostenido por un puñado de casos especiales y no por una recuperación generalizada.
Si bien Luis Caputo, ministro de Economía, destacó días atrás que “las exportaciones de bienes diferenciados son las más altas en 13 años”, el último Informe Trimestral de Exportaciones Argentinas (ITEA) elaborado por el DESIP del IIEP-UBA, muestra que aún no superaron el nivel del primer trimestre de 2023.
“Tenés record nominal, pero en términos reales no”, aclaró Federico Bernini, autor del informe y explicó que “los diferenciados no tienen volatilidad de precios como commodities y a veces está la tentación de no ajustarlos por nada porque la inflación en dólares suele ser baja”.
“En plazos cortos puede no molestar tanto, en plazos largos sí”, dijo y aclaró que en los últimos años hubo inflación en dólares de aproximadamente 10% anual en la salida de la pandemia.
El estudio, señala que las exportaciones diferenciadas crecieron 5% interanual en términos reales durante el primer trimestre del año, sin embargo, aclara que el desempeño sigue lejos de marcar “un cambio claro de régimen” tras una década de estancamiento.
“Es un crecimiento que está muy bien pero la cantidad no es muchísima más altas que en otros años”, dijo y marcó que los máximos se registraron hace más de 15 años.
En dólares, el conjunto de diferenciales alcanzó los u$s 4304 millones, lo que significa u$s 318 millones más que en el mismo período de 2025 (u$s 3986), lo que expresa un alza de 8%.
El dato más llamativo es que buena parte de la mejora se explica por sectores puntuales, algunos incluso excepcionales o transitorios.
El principal impulso provino de “carne y pesca”, que saltó 49% interanual. El informe atribuye esa mejora fundamentalmente al aumento de las ventas de carne vacuna diferenciada hacia Estados Unidos, favorecidas por una cuota de importación libre de aranceles.
Ese fenómeno terminó funcionando como el gran salvavidas de las exportaciones diferenciadas en el arranque del año.
A eso se sumó el crecimiento moderado de alimentos elaborados, impulsado por artículos de confitería y jugos de frutas, además de una mejora en químicos explicada por productos farmacéuticos.
El dato sorpresivo que destacó el ITEA es un componente inesperado: las obras de arte. El informe señala que dentro de la categoría “Otros” hubo “un aumento inusual, y probablemente esporádico, en las exportaciones de obras de arte”.
La combinación de esos rubros explica prácticamente toda la expansión de los bienes diferenciados. El propio documento remarca que entre “Carne y pesca” y “Otros” se concentra más que el crecimiento total observado en el segmento.
Alerta industrial
En contraste, los sectores más asociados a una recuperación industrial exportadora mostraron señales de debilidad.
Las exportaciones de maquinaria y equipo cayeron 16%, afectadas por menores ventas externas de bombas y motores. El retroceso encendió alertas porque durante 2025 el sector había sido uno de los motores de la recuperación exportadora.
También los vehículos siguieron en terreno negativo, con una caída de 4% interanual, en medio de procesos de transición productiva en terminales automotrices.
El resultado, como otros datos de la economía en la era Milei, deja una lectura ambivalente. Por un lado, los bienes diferenciados vuelven a mostrar crecimiento luego de iniciar un camino descendente en 2023.
Aún así, la mejora aparece demasiado concentrada en nichos específicos, oportunidades comerciales puntuales y casos excepcionales.
El informe del DESIP parte de una definición amplia de “bienes diferenciados”: productos donde pesan factores como diseño, calidad, marca, confiabilidad o conocimiento incorporado. Por eso, el comportamiento de este segmento suele ser leído como una señal sobre el grado de sofisticación de la estructura exportadora argentina.
En ese sentido, el diagnóstico sigue siendo prudente. Aunque las exportaciones diferenciadas crecieron, el estudio sostiene que la recuperación todavía es “insuficiente” para convertirlas en un motor sostenido del crecimiento económico
Hacia adelante, el economista de IIEP-UBA señaló que “queda por ver si este comportamiento es un rebote o el inicio de un proceso más largo de crecimiento que logre alcanzar los valores máximos”.