Mientras el Gobierno celebra el récord histórico en el consumo privado difundido en el dato de PBI, los canales de consumo más tradicionales vuelven a mostrar baja mientras se consolida la brecha entre los segmentos.

Desde el Ministerio de Economía destacaron el récord histórico alcanzado por el consumo privado y las exportaciones en 2025, datos difundidos con el de PBI para el cierre del año.

Los primeros datos del 2026 mostraron la contracción del consumo masivo en casi todos los canales de venta. Según Scentia, en febrero este se contrajo un 3,4% y anotó la segunda caída interanual del año tras un enero que marcó -1,1%. Así, el primer bimestre anotó una baja del 2,1% e interrumpió diez meses de recuperación.

Solo las ventas online mantienen su velocidad de crecimiento, con un salto del 26,5% interanual en febrero, a pesar de una baja mensual del 2,6%.

En el caso de Nielsen IQ, el consumo de la canasta cerró en febrero con una suba de 0,6%, pero con una facturación que evolucionó por debajo de la inflación para el mismo período. Mientras bebidas y alimentos se mantuvieron con aumentos en el volumen de ventas, cuidado y limpieza se contrajo 1,6%.

Esta divergencia, de crecimiento en el total del consumo con bajas marcadas del masivo, dan cuenta de que se consolidó una nueva heterogeneidad en el consumo, tanto en base a tipo de bienes como regional.

El consumo de bienes durables como autos o motos aumentó en 2025 más de 30% respecto de 2023. El desempeño provincial fue dispar: provincias como Río Negro (+70,4%), Jujuy (+61,3%) y Chubut (+59,4%) lideran, mientras Salta (+8,7%) y Misiones (+10,4%) quedan rezagadas, con brechas superiores a 60 puntos porcentuales, observaron desde MAP.

Una disparidad similar se dio en el consumo masivo: mientras que las ventas en supermercados cayeron 9,3% a nivel nacional, en Neuquén se expandieron 1,7% y en Formosa cayeron 37,5%.

También se detecta en las ventas de combustible, que crecieron 4% acumulado interanual, pero con caídas en 15 de las 24 provincias.

“La evidencia sugiere que el nuevo régimen de consumo convive con una recuperación parcial, concentrada en ciertos bienes, segmentos y territorios, pero sin una mejora generalizada y uniforme a lo largo del país”, dijeron desde MAP.

Tras la caída en enero de los salarios (-2,5% según Indec), las paritarias firmadas en febrero muestran una nueva baja real, es decir, por abajo de la inflación. En febrero, el promedio de los salarios negociados en convenios mostró una nueva desaceleración. De incluirse la paritaria de Comercio, la más grande del país, el incremento es de 0,8%. Si se excluye, es de 1,3%.

“La política salarial está transitando un paréntesis, en el que hay una mayor heterogeneidad en los comportamientos y sectores que no registran aumentos en el marco de desacuerdos, conflictos y retrasos en las negociaciones”, analizaron desde CP Consultora.

El nuevo techo de las paritarias en el 2%, interpretan, puede ser leído como un intento de cerrar la brecha con la inflación y reconocer la mayor nominalidad de 2025, así como retomar la iniciativa por parte del Gobierno para una recuperación.