Aún con un férreo equilibrio fiscal, la economía argentina enfrenta un diagnóstico que se repite en cada medición: el consumo no arranca, el crédito se agotó y el salario real sigue rezagado respecto de la inflación. En ese contexto, un economista de peso salió a señalar una herramienta concreta que el Gobierno tiene a su disposición y que, según su análisis, no está siendo aprovechada.
En una entrevista en TN, Martín Redrado señaló que el esquema oficial sigue usando el salario como herramienta antiinflacionaria y reclamó medidas concretas para impulsar el consumo, la inversión y las exportaciones.
“Tomaron la decisión de no homologar acuerdos por encima del 2% cuando los precios suben al 3%”, remarcó el extitular del BCRA.
Para salir de ese círculo, Redrado propuso bajar la presión fiscal sobre el trabajo. “Hay que insistir en que se bajen los impuestos al trabajo, esa es la manera virtuosa de generar aumento de salarios sin inflación. Hoy un trabajador privado registrado paga 18% de impuestos; si eso se baja al 9%, tiene impacto en el bolsillo”, planteó.
Y señaló que existe una herramienta disponible que el Gobierno no está aprovechando: “En el ANSES hay un Fondo de Garantía de Sustentabilidad con 70 mil millones de dólares y que no se está utilizando para nada, ni para dar financiamiento de largo plazo ni para financiar una transición de reducción de impuestos que impulse el consumo”.
Sobre el índice de precios minoristas, Redrado fijó un diagnóstico preciso y condicionado. “El primer desafío es tener menos inflación que el año pasado, que cerró en 31,5% anual, y hoy las expectativas están por arriba”, dijo.
Respecto de si la inflación podría arrancar con cero en agosto, tal como proyectó Milei, fue claro en que no está garantizado: “Depende de lo que haga el equipo económico. Necesitan dar certidumbre cambiaria, en materia de tasas y en materia de política monetaria”.
El conflicto bélico en Medio Oriente también entró en el análisis. “Con el barril estabilizándose en 90 dólares, el precio de la nafta está un 30% atrasado”, señaló, lo que podría tener incidencia en los próximos datos que dé a conocer el INDEC.
El cuadro de situación que trazó fue sombrío en materia de consumo y crédito. “Caen las importaciones y caen más las exportaciones, el consumo no arranca, no hay capacidad adquisitiva, el crédito se agotó. La morosidad de las familias se multiplicó por 5 en los últimos 12 meses; hoy con el salario promedio ni siquiera con crédito se puede llegar a cumplir las necesidades básicas”, graficó.
Aun así, dejó abierta una puerta a la corrección: “Estoy seguro de que la propia realidad va a ir acomodando al equipo económico. En el pasado, cuando tuvieron inconvenientes, fueron cambiando”.