Para muchas Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), el acceso al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) para cancelar importaciones “a la vista” se convirtió en una herramienta vital, sin embargo, en las últimas semanas las empresas detectaron errores en el Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (SEPA).
Ante la imposibilidad de girar divisas, la reacción inmediata de las empresas es la incertidumbre o la sospecha de haber cometido errores complejos. Sin embargo, la realidad suele ser más técnica y, sobre todo, evitable.
Desde hace más de un año, las Pymes cuentan con la ventaja de pagar importaciones sin tener aún el registro de ingreso aduanero, explicó Yanina Lojo, especialista en comercio exterior pero aclaró que esta flexibilidad exige una contrapartida crítica: el orden documental.
“Un pago a la vista no es una operación que termina cuando se gira el dinero, sino cuando se completa el circuito documental”, adviertió. El sistema bloquea el acceso cuando detecta que el SEPA IMPO no está al día. Esto ocurre principalmente por dos motivos:
- Anticipos pendientes: Operaciones viejas donde no se presentó la documentación o quedó incompleta. Al intentar pagar “a la vista”, el sistema expone inconsistencias que antes, en pagos diferidos, pasaban inadvertidas.
- Vencimiento de los 90 días: Las operaciones a la vista tienen un plazo de 90 días corridos para presentar el registro de ingreso aduanero (270 días si son bienes de capital). El incumplimiento de este plazo, muchas veces por simples demoras operativas o feriados, genera el cierre automático del grifo de divisas.
¿Qué cambió?
Una duda recurrente en las empresas es por qué el sistema les permitía operar meses atrás y de pronto las rechaza. Lojo explicó que el mensaje de error “no se cumplen los requisitos normativos” no siempre implica que la empresa haya operado en el mercado financiero (Dólar MEP o CCL), que es el primer temor de los importadores.
“En la mayoría de los casos, el problema es un pago a la vista no regularizado. A veces el banco tiene la información actualizada, pero el sistema del BCRA aún no reflejó el movimiento”, señaló la especialista.
Seguimiento descentralizado
A diferencia de las exportaciones (SECO EXPO), que se controlan de forma centralizada a través de ARCA (ex AFIP), el seguimiento de las importaciones es descentralizado. Cada banco administra el control de las operaciones que cursa.
“El control no está en un único sistema visible; debemos consultar a cada entidad con la que operamos”, indicó Lojo. Esto exige que las Pymes refuercen su gestión interna, ya que las notificaciones de los bancos en sus plataformas web suelen pasar desapercibidas en la vorágine diaria.
Ante un bloqueo: qué revisar
Para las empresas que se encuentran con el sistema trabado, Yanina Lojo sugiere una revisión ordenada antes de asumir problemas mayores:
- Revisar los últimos 90 días: Verificar si hay pagos a la vista o anticipos sin el registro de ingreso aduanero correspondiente.
- Controlar la nominación del banco: Un error frecuente es que el despacho tenga nominado un banco distinto al que realizó el giro. En ese caso, se debe tramitar la cesión del despacho.
- Verificar plazos de Bienes de Capital: Confirmar si se cumplió con la regularización en el plazo de 270 días.
- Análisis técnico: Si hay diferencias entre lo girado y lo documentado, buscar asesoramiento para definir el mecanismo de ajuste.
“El bloqueo del SEPA IMPO no responde a decisiones complejas, sino a cuestiones operativas que pasan inadvertidas. Anticiparse y ordenar la operatoria es la única forma de asegurar la continuidad del negocio”, concluye la especialista.
“La gestión interna es fundamental. El seguimiento de las fechas de presentación frente a los vencimientos evita errores no forzados que pueden salir muy caros en términos de operatividad", agregó.