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A días de haberse puesto en marcha el congelamiento de más de 1430 precios por 90 días, la cámara de comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham) escribió un fuerte comunicado en contra del programa y aseguró que la medida "no colabora a luchar contra la inflación, sino que lo transforma en una bomba de tiempo que tarde o temprano hará eclosión".

El texto, comienza con un llamado a la reflexión sobre las políticas económicas argentinas citando tres frases del científico Albert Einstein. La primera: "No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo". Y otra: "El principal inconveniente de las personas y los países, es la pereza para encontrar las salidas y soluciones".

El comunicado no está firmado y la idea principal es que la solución para el "flagelo" de la inflación es un plan de estabilización que de señales claras sobre la política monetaria y fiscal.

"No se trata de una medida que colabore a luchar contra la inflación, muy por el contrario, lo transforma en una bomba de tiempo que tarde o temprano hará eclosión. Sólo se logra reprimir precios durante un periodo y luego vuelven a sus niveles de equilibrio", introduce.

Para las empresas estadounidenses agrupadas en esta cámara, como Coca-Coloa, Pepsi, Johnson & Johnson y Walmart, es correcto el objetivo del Gobierno Nacional de garantizar los derechos esenciales de la población y asegurar el acceso sin restricciones a los bienes básicos, como la alimentación e higiene individual y colectiva. Sin embargo, aclaran que la diferencia se centra en cómo abordar la solución.

Consecuencias del congelamiento:

La AmCham hizo mención de las conseguencias que tendrá la Resolución 1050/2021, de acuerdo a la evidencia de acuerdos pasados:

Desabastecimiento:

"Los cambios en la situación de los productos en el punto de venta, generando distorsiones en la oferta de los mismos. Que a una empresa le falte un producto tiene múltiples causas: por razones de la demanda (mayor compra potencial de productos con reducción de precios), o una oferta insuficiente por problemas en la producción, o de rentabilidad negativa, o problemas de operabilidad y logística, o la reorganización de la cadena de distribución, solo para mencionar algunas".

Pymes: las más damnificadas.

El hilo siempre se corta por lo más delgado, las damnificadas volverán a ser las más de 185.000 PyMEs, para quienes el daño en la aplicación de la resolución, puede ser su supervivencia o el cierre definitivo.

Problemas de fiscalización:

"Otro de los aspectos a revisar en torno a esta medida son sus mecanismos de fiscalización que no sólo intensifican la carga burocrática de las empresas, sino que no dan respuesta a los problemas de fondo".