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Pensar en el ahorro para la jubilación puede parecer lejano para quienes recién empiezan a trabajar, pero cada vez son más los que buscan una guía concreta para saber si van bien encaminados. Entre inflación y gastos diarios, la pregunta de cuánto dinero guardar y a qué ritmo no siempre tiene una respuesta clara.

Uno de los métodos más difundidos para resolver esa duda es la conocida “fórmula Greene”, que propone objetivos de ahorro concretos según la edad y el tiempo que resta hasta el retiro. Fue popularizada por la economista Kimmie Greene desde el departamento de marketing de Intuit, aunque la autoría original no está del todo clara.

La fórmula no establece una suma fija de dinero, sino objetivos que se calculan tomando como referencia el sueldo bruto anual. Por eso, la cantidad concreta cambia según los ingresos de cada persona y puede modificarse cuando el salario aumenta.

Cómo funciona la fórmula Greene para ahorrar según la edad

El método toma como referencia dos variables centrales: el salario bruto anual, es decir, el sueldo base más prestaciones y beneficios, sin los descuentos que sí tiene el salario neto, y la edad de la persona. La recomendación es empezar a ahorrar desde el primer empleo formal, generalmente entre los 20 y los 25 años.

En esa primera etapa, la meta es destinar como máximo el 75% del salario bruto a los gastos y ahorrar entre el 20 y el 25% restante. Más que el monto acumulado, lo que se busca en estos años es instalar el hábito de ahorrar una porción fija de los ingresos de manera sistemática.

La fórmula Greene propone establecer objetivos de ahorro según la edad y el salario bruto anual.Andre Taissin/Unsplash

A partir de los 30 años, la fórmula propone aumentar progresivamente el monto acumulado. La referencia se actualiza cada cinco años y toma como medida el salario bruto anual vigente.

Cuánto dinero hay que tener ahorrado a los 30, 40 y 50 años

La escala de ahorro establece objetivos concretos para cada etapa. La idea es que, cada cinco años, el patrimonio destinado al ahorro aumente aproximadamente en el equivalente a un salario bruto anual.

Según esta referencia:

  • A los 30 años: tener ahorrado el equivalente a 1 salario anual bruto.
  • A los 35 años: alcanzar 2 salarios anuales.
  • A los 40 años: llegar a 3 salarios anuales.
  • A los 45 años: acumular 4 salarios anuales.
  • A los 50 años: alcanzar 5 salarios anuales.
  • A los 55 años: llegar a 6 salarios anuales.
  • A los 60 años: alcanzar 7 salarios anuales.
  • A los 65 años: llegar a 8 salarios anuales.

La lógica del método consiste en mantener un ritmo relativamente constante y aumentar el ahorro a medida que crecen los ingresos.

Un ejemplo para calcular cuánto deberías tener ahorrado

Para aplicar la fórmula a las finanzas personales hay que tomar el salario bruto anual y compararlo con la meta correspondiente a la edad.

Por ejemplo, si una persona tiene un salario bruto anual de $10 millones, la referencia del método sería tener alrededor de $10 millones ahorrados a los 30 años.

Cinco años después, el objetivo subiría a $20 millones; a los 40 años, a $30 millones; y a los 45, a $40 millones.

¿Es realista cumplir con la fórmula Greene?

La fórmula Greene funciona como una guía de planificación, no como una obligación ni como una garantía de alcanzar una determinada situación económica durante la jubilación. Las posibilidades reales de ahorro dependen de los ingresos, gastos, deudas, emergencias y cambios que atraviese cada persona.

La fórmula Greene propone establecer objetivos de ahorro según la edad y el salario bruto anual.

En contextos de inflación o inestabilidad económica, además, mantener un porcentaje fijo de ahorro puede resultar más difícil. Por eso, la meta debe adaptarse a la capacidad financiera de cada persona y revisarse cuando cambian sus ingresos o sus gastos.

Algunas estrategias pueden ayudar a sostener el hábito, como separar automáticamente una parte del ingreso, llevar un registro de gastos, revisar los consumos innecesarios y buscar fuentes adicionales de ingresos. La clave del método está en utilizar sus porcentajes y objetivos como una referencia para organizar el ahorro a largo plazo.