En medio de una nueva tanda de despidos masivos desde el Estado que esta semana superaron las 3000 bajas de contratos, la Asociación de Trabajadores del Estado nacional anunciaron un nuevo paro nacional mañana con una concentración en Plaza de Mayo. "La única posibilidad que tenemos los trabajadores de frenar esta pesadilla que estamos viviendo desde hace 7 meses es estando en la calle y multiplicando las protestas en todo el país", acusó Rodolfo Aguiar desde un plenario del gremio estatal.
Luego de protagonizar una jornada de movilizaciones contra los despidos el lunes pasado, desde ATE nacional convocaron a un Plenario Federal con más de mil delegados de todo el país. Allí se resolvió, por votación unánime, lanzar un paro para mañana, jueves 4 de julio, y acompañar la medida de fuerza con una olla popular en Plaza de Mayo desde las 12 del mediodía.
"Cómo será de malo el Gobierno que ni los mercados le están respondiendo, a pesar de que les hizo una ley para ellos. Al topo se le está complicando y nosotros lo tenemos que seguir desgastando", sostuvo Aguiar ante la asamblea de delegados de todo el país. La medida de fuerza de mañana, aseguran desde el gremio de estatales, se va a replicar en todas las provincias.
En referencia a las cesantías que ya habían comenzado durante los primeros meses de gestión del Gobierno y llegaron a 15.000 acorde a los números brindados desde jefatura de Gabinete, el dirigente evaluó: "Se les empieza a caer la máscara. Mientras que en 200 días no pudieron probar la existencia de un sólo empleado que cobre un sueldo sin trabajar, ahora son ellos los que están llenando de ñoquis la administración".
Además, acusó al Gobierno de concretar designaciones privilegiadas mientras dejan sin empleo a miles de personas. "Nosotros tenemos una guillotina que cae sobre nuestras cabezas cada 3 meses, y ellos todos los días inventan cargos que no existen en la estructura orgánica para designar en el gobierno amigos con sueldos mensuales millonarios", subrayó Aguiar.
Hasta el momento, el sindicato ya contabiliza más de 3 mil despidos en la administración pública durante la última semana. En tanto, a los trabajadores que no fueron cesanteados se les renovó el vínculo laboral tan solo por 90 días, hasta el 30 de septiembre, pudiendo ser despedidos finalizado ese plazo. Son quienes revistan en la planta transitoria o como contratados por el Estado.
Cómo quedó la paritaria de los estatales en julio
"Por decisión unánime de todas las provincias hemos decidido avanzar en una nueva medida de fuerza para exigir la inmediata reincorporación de todos los despedidos y un aumento salarial que saque a los estatales de la pobreza en la que las medidas económicas del Gobierno los hundieron", expresó Aguiar en el Plenario Federal de ATE.
El último lunes, mientras los dirigentes y las diversas juntas internas se manifestaban en las puertas de los organismos más comprometidos por los ceses, una comitiva del gremio y de UPCN acudió a la Secretaría de Trabajo convocados por el Gobierno para las paritarias. Allí, sin embargo, no recibieron propuesta alguna de recomposición por lo que pasaron a un cuarto intermedio.
Desde los gremios reclaman que cualquier porcentaje se aplique sobre el salario de junio, de forma retroactiva, para que compute en el aguinaldo. De hecho, desde principio de mes, tanto ATE como UPCN reclamaron la cita que el gobierno de Milei dilató hasta mediados de la semana pasada.
En consecuencia, el paro nacional convocado para mañana incluye también el reclamo a completar la negociación salarial. El sindicato demanda un aumento que permita recuperar en un solo pago el poder adquisitivo de los trabajadores. De momento, solo se logró mantener el compromiso de seguir abonando el premio al presentismo y la suma fija establecida por un decreto del gobierno de Alberto Fernández.
"Esperamos que ni piensen en volver a reprimir. No les tememos y además, tienen que saber que la violencia institucional y quienes la provocan, nunca terminan bien", remarcó el secretario general de ATE. El lunes se registraron varios incidentes con las fuerzas de seguridad cuando avanzaron sobre los manifestantes, en particular, los que concentraban en el ingreso del INTI, uno de los organismos más afectados por la poda.