A poco más de un año de las elecciones presidenciales de 2027, el tablero político argentino empieza a moverse. Javier Milei confirmó que buscará la reelección, mientras la preocupación por el estado de la economía sigue marcando el humor social de cara a 2027.
La última radiografía la aportó la consultora Explanans que realizó una evaluación, con 7015 casos relevados, de los 1000 días del gobierno libertario.
El estudio muestra que la inflación, uno de los logros indiscutidos del Gobierno, fue desplazado del centro de las preocupaciones, que se desplazó hacia la economía cotidiana.
Según el relevamiento, el 57,4% de los consultados afirma que su situación económica está peor que antes, mientras que apenas el 21,9% dice haber mejorado. También aparecen los bajos salarios y la falta de trabajo, como los problemas más importantes.
En ese contexto, sobresale además una percepción particular, incluso entre quienes votaron a Milei: el 57,6% considera que el Gobierno favorece principalmente a la clase alta.
Pese a los números desfavorables, el informe define la situación del oficialismo como un “desgaste sin derrumbe” ya que, si bien la evaluación de la gestión alcanza su peor registro de la serie, ese deterioro económico aún no se traduce en un colapso electoral, y Milei conserva un núcleo de apoyo sólido que le da competitividad.
Ahora, ese apoyo no es igual en todas las provincias. Hay algunas donde el libertario arrasa y otras donde el mano a mano con Axel Kicillof, quien aparece como el máximo opositor, no lo favorece.
El centro del país, clave en una primera vuelta
A nivel nacional, Javier Milei se impone con el 38,5% de intención de voto en la primera vuelta, muy por delante de Axel Kicillof que llega al 24%. Myriam Bregman completa el podio con 10,4%, por delante de Massa y Macri.
Pero el dato más relevante para entender la elección de 2027 aparece al mirar el mapa provincial. El Presidente pisa fuerte en el centro del país mientras que en el distrito más poblado su ventaja se reduce.
Córdoba es el bastión libertario más sólido: Milei roza el 51,7% de los votos. La distancia allí con Kicillofsupera los 36 puntos, la mayor brecha de todo el estudio entre los dos candidatos principales. En la primera vuelta de 2023, Milei había logrado el 33,54% en esta provincia y había quedado segundo, detrás del espacio de Juan Schiaretti. Hoy suma unos 18 puntos más que en aquella elección.
En Mendoza el escenario es similar: el Presidente alcanza el 48% de intención de voto, contra apenas el 14,7% del gobernador bonaerense. A diferencia de la provincia mediterránea, en octubre de 2023, LLA ya había ganado allí con el 42,35%, de modo que su mejora es más moderada: 5,7 puntos.
Santa Fe también le sonríe a Milei, aunque con una ventaja algo menor: 45,2% contra 19% de Kicillof. Es la tercera provincia, entre las relevadas, donde el oficialismo supera cómodamente el 40% de los votos. En 2023 había ganado, con el 32,47%, por escaso margen sobre UxP (29,68%), lo que implica un crecimiento de casi 13 puntos.
En CABA la diferencia se achica: Milei suma 35,8% y Kicillof 25%. En la Ciudad, Milei había terminado tercero en 2023, con el 19,26%, así que casi duplicó su caudal desde entonces.
El distrito más complicado es, sin sorpresas, la provincia de Buenos Aires. Allí Milei retiene el primer lugar con 34,5%, pero Kicillof le pisa los talones con 29,2%: la diferencia más chica de todo el mapa, apenas 5,3 puntos. En 2023 había quedado segundo con el 25,73%, muy por detrás de UxP (42,86%) y apenas por delante de Juntos por el Cambio. En este caso, la mejora es de unos 9 puntos.
El panorama de la primera vuelta deja una conclusión clara: Milei gana en todas las provincias medidas, pero su margen depende directamente de qué tan cerca esté el distrito del AMBA. Cuanto más al centro del país, más cómoda su ventaja.
El balotaje: la paradoja que preocupa al oficialismo
El escenario cambia por completo si la elección se define en una segunda vuelta. A nivel nacional, Kicillof pasa al frente con 43,1% de los votos, contra 41,9% de Milei. El resto se reparte entre el voto en blanco (8,8%) y los indecisos (6,2%).
Ahí aparece lo más llamativo del informe: en algunas provincias donde Milei gana cómodo, pierde en el balotaje. Es el caso de la Ciudad de Buenos Aires y del resto del país agrupado por la muestra.
En CABA, Milei lidera la primera vuelta por casi 11 puntos, pero en un mano a mano con Kicillof esa ventaja se esfuma: el gobernador se impone por 44,7% contra 41,7%, una diferencia de apenas tres puntos.
Algo similar ocurre en el resto del país, donde el oficialismo también retrocede: Milei encabeza la primera vuelta con casi 15 puntos de ventaja sobre Kicillof, pero en el ballotage el peronismo termina imponiéndose por 42,3% a 40,4%.
En la provincia de Buenos Aires el fenómeno se profundiza. Kicillof, que en primera vuelta apenas superaba el 29%, trepa al 49,8% en el ballottage, mientras Milei retrocede al 38%: una diferencia de casi 12 puntos a favor del peronismo.
El oficialismo sí retiene el triunfo en las provincias donde más fuerte pisa desde el arranque. En Córdoba, Mendoza y Santa Fe, Milei gana el ballottage con comodidad, con diferencias de entre 11 y 26 puntos sobre el gobernador bonaerense.
A 1000 días de gobierno, el mapa que deja la encuesta de Explanans es claro: Milei conserva un piso electoral resistente, pero su competitividad real en 2027 dependerá de si logra sostener ese caudal en los distritos donde hoy el balotaje se le complica.