El Gobierno comenzó hace tiempo su carrera contrarreloj para llegar con una imagen más holgada a las elecciones de 2027. Es por esto que, aprovechando el impass del Mundial en materia de agenda política, el oficialismo empieza a atender los malestares de los argentinos.
Como una clara consecuencia de la coyuntura, la corrupción se consolidó como la principal preocupación de los argentinos, según el informe de junio de Opina Argentina. El dato se conoce en medio de la escalada del caso del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, y de la difusión de los videos con dólares que comprometen al ex intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde.
Según el relevamiento, el 36% de los consultados ubicó a la corrupción como el principal problema que el Gobierno debería solucionar, por encima de la desocupación (30%), la inseguridad (11%), la inflación (9%), la educación (7%) y el estado de los hospitales (6%).
Se trata del nivel más alto registrado para ese ítem en la serie histórica de la consultora, que en diciembre de 2023 partía de un piso del 21%.
El salto de la corrupción como tema de agenda coincide con un cruce de escándalos que sacudió a la política argentina en las últimas semanas.
Mientras la Justicia avanza con nuevas medidas de prueba sobre la evolución patrimonial de Adorni —entre ellas, pedidos de información a billeteras virtuales y un informe detallado sobre sus bienes desde 2012—, la difusión de los videos de Insaurralde y Jésica Cirio con fajos de dólares reabrió el debate público sobre el financiamiento irregular de la política, en un clima en el que el propio oficialismo reconoció no poder capitalizar políticamente ese affaire por estar en el centro de su propio escándalo.
La imagen de Milei, golpeada por la crisis
El informe de Opina Argentina también midió la responsabilidad que la sociedad asigna a la crisis económica. El 59% de los encuestados considera que el actual gobierno es el principal responsable de la situación, frente a un 39% que todavía responsabiliza a la gestión anterior, de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa.
El deterioro de la imagen presidencial llega después de un primer cuatrimestre de 2026 marcado por sucesivos escándalos de corrupción que salpicaron al círculo más cercano del Presidente, en un combo que erosionó buena parte del capital político acumulado tras el triunfo legislativo de octubre pasado.
Se frena el deterioro económico, pero el malestar social persiste
Pese al golpe a la imagen presidencial, el informe detectó una pausa en el deterioro de las expectativas económicas que venía de los meses previos. Por segundo mes consecutivo, los indicadores de opinión sobre la economía se mantuvieron relativamente estables, después de cuatro meses de caída sostenida para el oficialismo.
Las expectativas inflacionarias bajaron del 61% al 49% en los últimos dos meses. En la misma línea, el temor a una suba del dólar también cedió: el 40% de los consultados espera que la divisa aumente, lejos del 57% que proyectaba una suba en septiembre de 2025, en medio de la corrida cambiaria de ese momento.
Sin embargo, la estabilización de las expectativas no se traduce en un alivio en el humor social. El 47% de los encuestados afirmó que no llegó a fin de mes durante el último mes, mientras que apenas el 18% logró ahorrar. De cara al futuro, el 53% cree que su situación económica personal empeorará en los próximos meses, contra solo el 24% que espera una mejora.
El temor al desempleo también se mantiene elevado: el 61% de los argentinos dijo tener miedo de que él o algún integrante de su familia pierda el trabajo. Y en materia de gestión, el 60% considera que el Gobierno no está resolviendo el problema de la inflación.
Ese malestar, según remarca el propio informe de Opina Argentina, no es ajeno a la base electoral oficialista: alrededor de tres de cada diez votantes de La Libertad Avanza también evalúan de forma negativa tanto su presente como su futuro económico personal.