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La reaparición de León XIV para conducir el rezo del Ángelus volvió a activar las expectativas de quienes todavía imaginan una visita del Papa a la Argentina. En el Gobierno las sensaciones son contradictorias: un viaje podría convertirse en uno de los grandes acontecimientos políticos e institucionales de la gestión de Javier Milei, pero nadie supone que el mensaje pontificio vaya a acomodarse a las necesidades discursivas de la Casa Rosada, y eso no es secreto.
Uno de los capítulos especialmente sensibles, el del endeudamiento, tendrá esta semana su propia batalla en el Congreso, donde se evidencia la clara fractura entre el discurso de la Iglesia y lo que el oficialismo piensa. La escena sirve para explicar el clima que atraviesa a Diputados, donde la discusión ya no pasa sólo por qué puede aprobarse sino por hasta dónde llegará una sesión que algunos calculan entre veinte y veinticuatro horas, pero podría autosabotear el oficialismo.
“Que nadie tome demasiado café”, decía con una sonrisa —o no tanto— un referente opositor en uno de esos cruces casuales de pasillo. La referencia tenía menos que ver con las propiedades de la cafeína que con aquel célebre bidón de agua del equipo de Carlos Bilardo contra Brasil en los octavos de Italia 90: en una sesión tan larga, la mínima distracción puede convertirse en la oportunidad para perder el número y levantar el quórum.
Aunque la sesión del miércoles 21 es impulsada por La Libertad Avanza junto con sectores del paraoficialismo, algunos legisladores dudan sobre cuánto interés existe realmente en completar todo el temario. La pregunta se repite con especial insistencia alrededor de la Ley sobre Endeudamiento Familiar, ubicada al final de una agenda que comienza con Inviolabilidad de la Propiedad Privada y continúa con trazabilidad de medicamentos de alto riesgo, Vandalismo Rural, una transferencia de un inmueble a Chaco y la emergencia en Discapacidad.
“¿Por qué pusieron morosidad a la cola de la sesión, al final de todo?”, preguntaba con visible fastidio otro integrante de la Cámara. En varias provincias, explican quienes siguen el tema, el sobreendeudamiento dejó de ser una cuestión estrictamente financiera para transformarse en un problema social que roza la seguridad, especialmente cuando los pasivos se toman fuera del circuito bancario tradicional y aparecen temores sobre otras redes de financiamiento informal en manos del crimen organizado.
El Gobierno tampoco tiene garantizado imponer su propio dictamen, mucho más laxo en cuanto a regulaciones. Si cae, el recinto pasará a discutir las alternativas de minoría, donde Unión por la Patria todavía negocia modificaciones destinadas a reunir el mayor número posible de votos opositores. La discusión más delicada pasa por los puntos con impacto fiscal —entre ellos los créditos vinculados con ANSES— porque dentro del peronismo hay quienes prefieren podarlos antes que servirle el argumento al Presidente para otro veto.

EE.UU. pone en juego sus intereses en el Congreso: doble sesión con demasiados frentes abiertos
La Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, conocida también en los pasillos como el proyecto Malvinas, sigue sin entrar en esa agenda. La propuesta tiene un entramado que excede ampliamente la explotación de recursos naturales en las islas: suma sanciones y prevé una nueva estructura de seguridad e inteligencia que convive con los organismos actuales. La complejidad del texto generó suficiente resistencia entre los aliados como para que LLA todavía no pueda garantizar los votos.
El oficialismo tampoco quiere dividirlo. Prefiere someterlo a una votación integral bajo una lógica que ya utilizó otras veces: colocar al peronismo ante la incómoda obligación de explicar por qué no acompaña una iniciativa presentada como un instrumento de defensa de la soberanía argentina en torno a Malvinas.
Pero durante los últimos días apareció otra conversación menos evidente. En algunos despachos del Congreso circuló la versión de que Washington tampoco observa con entusiasmo la nueva escalada contra Londres. El Reino Unido sigue siendo uno de sus aliados tradicionales y la relación atraviesa un engranaje de cooperación en seguridad y defensa que excede largamente la cuestión bilateral argentina.
Las prioridades de Estados Unidos en la región parecen pasar hoy por otro tablero. En las conversaciones que llegan desde Washington se repite el interés por ampliar su presencia no sólo en la explotación de los recursos mineros y energéticos del corredor andino sino también en la tecnología y la infraestructura necesaria para su operatividad y transporte, con miras a fortalecer las empresas propias y la salida hacia el Atlántico en detrimento del Pacífico.
El objetivo político detrás de ese movimiento resulta geopolíticamente conocido: reducir el espacio chino en una zona estratégica mientras en Buenos Aires exista un gobierno dispuesto a mantener un alineamiento estrecho.
En esa dirección se leen los acuerdos financieros cerrados en Washington en septiembre, las visitas de funcionarios y la esperada llegada del número dos del Departamento de Estado, Chris Landau. También la intervención pública del embajador Peter Lamelas, que reclamó en un foro de Amcham que el Senado acelere la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). Su vehemencia provocó cierta incomodidad incluso entre dirigentes del propio universo violeta.
Talento argentino + reglas claras = más tratamientos en salud.
— Embajador Peter Lamelas (@USAmbassadorARG) October 6, 2026
Argentina eligió un camino de reglas previsibles y menos regulaciones para atraer inversiones y proteger el trabajo de sus investigadores. La adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), que ya… pic.twitter.com/uMAueEBb1Y
Patricia Bullrich tendrá, en este sentido, su propio examen el jueves. La jefa del bloque libertario prepara una sesión para avanzar, además del acuerdo de propiedad intelectual, con Mercado de Carbono -impulsado por aliados federales- y las reformas a la Ley de Salud Mental. Las cuentas previas son favorables, aunque este último dictamen terminó reuniendo menos firmas de las esperadas. En el oficialismo atribuyen algunas ausencias el último jueves a problemas personales y aseguran que los votos estarán cuando llegue la hora.
Para Bullrich, el episodio representa además otra oportunidad para mostrar volumen propio mientras sostiene una pulseada silenciosa con Casa Rosada. “Siempre actúa igual. Se hace la distraída una, dos, tres veces y a la cuarta hace una explícita y te emboca”, describen desde el ecosistema libertario en la Cámara alta, con evidente desconfianza.
El último episodio que recuerdan allí fue el desplante de la exministra de Seguridad durante la tanda de pliegos en la que apareció la fiscal vinculada al caso Chocobar, caso emblemático de la “doctrina Bullrich” en los años de Juntos por el Cambio. La nominación sorprendió a buena parte del Senado, aunque no a ella. Algunos dirigentes que habían intercambiado mensajes con ella el día anterior aseguran que no les adelantó una palabra. Esperó el momento agazapada.
La definición de las PASO: qué dice Macri en la intimidad y por qué sigue la desconfianza con Bullrich
Las diferencias entre Bullrich y Mauricio Macri son conocidas, pero ambos parecen haber encontrado una coincidencia táctica: cuanto más tarde se defina el futuro de las PASO, mejor. El expresidente suele describir esa ecuación como el “intríngulis” y volvió a hacerlo esta semana en una reunión con dirigentes del PRO, antes de la marcha universitaria y después de recibir otra invitación para que los negociadores amarillos -Christian Ritondo y Fernando de Andreis- participen de la mesa compartida con LLA en Casa Rosada.
La demora les sirve por motivos parecidos. Permite medir la evolución política del Gobierno, esperar nuevos movimientos en las provincias y conservar opciones propias antes de quedar obligados a cerrar una negociación definitiva.
“A Patricia le conviene raspar, extender los tiempos y definir lo más tarde posible. Si el Gobierno cierra hoy que no hay PASO, se le acortan los márgenes para intentar cualquier jugada propia”, explican desde dentro del universo violeta sobre Bullrich. La senadora ya salió a desactivar las versiones sobre una eventual candidatura presidencial, aunque todavía hay dirigentes que no le ponen la firma al obituario.
La mirada se posa en las provincias y tampoco es casual. Los más críticos dentro de LLA creen que Bullrich todavía tiene espacio para capturar una parte del electorado libertario a medida que se cierren acuerdos en Jujuy, Salta, Mendoza o Córdoba, con o sin participación de los gobernadores. Cada cierre dejará ganadores, desplazados y dirigentes heridos. “Van a quedar muchos heridos en el partido que se sumarán a los que ya dejaron en el camino. Hay todo un subsuelo de la patria libertaria sublevada”, ironizan.

En el PRO la discusión se parece. Un sector quiere negociar con Milei desde la posición de mayor fortaleza posible para evitar repetir el costo pagado en 2025; otro rechaza directamente volver a quedar subsumido dentro de una oferta electoral libertaria. Entre estos últimos vuelve a aparecer la fantasía de una gran primaria de centro capaz de sumar dirigentes tradicionales y figuras provenientes de fuera de la política, desde Daniel Hadad hasta Jorge Brito.
La misma ambigüedad atraviesa la Ciudad. Jorge Macri continúa enviando señales de apertura a un acuerdo con LLA, pero todavía no cierra la puerta a un desdoblamiento. En Uspallata aseguran que hay tiempo y exhiben como argumento una mejora de los números de gestión, particularmente en Seguridad e Higiene, con diferencias según edad y segmento social. “Hoy la situación es diferente a mayo de 2025”, sostienen cerca del jefe de Gobierno que no se resigna a perder la cuna amarillas.
La decisión sobre concurrencia o desdoblamiento será, explican, estrictamente política. El esquema ideal de Jorge Macri contempla buscar la reelección sin Clara Muzzio como compañera de fórmula: en su entorno imaginan a la actual vicejefa con proyección hacia 2031 y reservan el segundo casillero para una figura libertaria en caso de alcanzar un acuerdo electoral.

Mientras esos cálculos avanzan, Ciudad, Provincia y Córdoba mantienen abierta su mesa de coordinación por una eventual visita de León XIV. La pregunta volvió a aparecer esta semana durante una cita a puertas cerradas entre el nuncio Michael Wallace y empresarios del G6. Dos participantes aseguran que la respuesta fue la misma que viene escuchándose desde hace semanas: todavía no existe una definición. Pero los movimientos burocráticos no se detuvieron.
Wallace habló también del clima social argentino y llamó la atención sobre la ausencia de grandes rupturas en el contrato social. Terminó recurriendo al fútbol para explicarlo. “Al final, el fútbol los hermana a todos. No es como el béisbol”, bromeó, antes de recordar la particular rivalidad deportiva que mantiene con León XIV: los dos son estadounidenses, pero el nuncio es fanático de los Red Sox y el Papa de los White Sox. La figura captó la atención de los empresarios.
Sea como sea, al Gobierno no le faltarán rezos por el país. Para el 26 y 27, pastores evangélicos de todas las provincias ya comprometieron una nueva llegada a Casa Rosada por el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes (31 de octubre). Como ocurrió en 2025, esperan encontrarse con Milei y parte de su círculo íntimo para compartir una oración por las autoridades nacionales, parte de la tradición que lleva adelante ACIERA sin importar el color del oficialismo.

El fenómeno también se mira y se emula desde las provincias. Ya son varias las que han avanzado con la personería jurídica religiosa para las asociaciones cristianas, pero en el caso de Gildo Insfrán dio un paso más: esta semana se mostró en Formosa con el exfutbolista brasileño Dani Alves, convertido en pastor. Si bien las autoridades evitaron hacer comentarios frente a la consulta de El Cronista, desde la provincia detallaron que la gobernación puso a disposición el Estadio Cincuentenario, con capacidad para 6 mil personas, y una decena de micros.
Detrás de la actividad con los pastores brasileños aparece una federación de iglesias evangélicas local a la que describen como una construcción a medida que el gobernador alentó desde 2023, cuando comenzó a advertir el potencial político del voto cristiano que alcanza al 40 por ciento de los creyentes en ese territorio.

Por Mariano Beldyk
Editor Jefe de Política
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