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El directorio del FMI aprobó la segunda revisión del programa con Argentina, firmado en abril del año pasado. Así, habilitó el envío de los u$s 1000 millones correspondientes a la revisión.

El directorio se reunió este jueves.

“Acuerdo con el FMI aprobado por el Directorio del Fondo. TMAP”, dijo el ministro de Economía, Luis Caputo.

Asi, desde que se firmó el acuerdo, el organismo desembolsó u$s 15.800 millones del acuerdo firmado en abril del año pasado por u$s 21.000 millones.

“El impulso reformista se ha fortalecido con la aprobación de legislación clave en materia fiscal, comercial y laboral, así como con mejoras en el marco monetario y cambiario, lo que contribuye a un aumento de las reservas y a una mayor capacidad de Argentina para gestionar crisis”, destacaron desde el FMI.

Sobre el incumplimiento de la meta de reservas, el organismo subrayó que “si bien no se alcanzó la meta cuantitativa de acumulación de reservas”, si se cumplieron otros criterios de desempeño y metas indicativas, además de aplicar medidas para sumar reservas y bajar el riesgo país.

Además, celebró la implementación de reformas estructurales.

“Las autoridades argentinas han seguido avanzando con paso firme en la estabilización y la creación de una economía más orientada al mercado”, destacó la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva.

Además, señaló que la incertidumbre política del año pasado “afectó temporalmente el crecimiento, la desinflación y la estabilidad externa”, pero que se aplicaron los ajustes para retomar la baja de la inflación y generar confianza en el mercado.

La funcionaria anticipó que el Gobierno se compromete a mantenerse en línea con el programa mediante “mayores reducciones en los subsidios a la energía, una mejor focalización de las transferencias sociales y la contención del gasto discrecional para contrarrestar el impacto de las iniciativas de gasto del Congreso”.

Hacia adelante, plantea reformar los sistemas tributarios y de jubilaciones, fortalecer los marcos fiscales y sostener el ancla fiscal.

Elogió la acumulación de reservas y destacó que debe complementarse con la implementación de una “estrategia de financiamiento multifacética para reestablecer un acceso oportuno y duradero a los mercados”.

Plantea además que se debe profundizar el mercado de capitales y transparentar la comunicación del Banco Central, algo que inició esta semana con la conferencia del presidente de la entidad, Santiago Bausili. También pide contener la volatilidad de la tasa de interés para que se de una recuperación del crédito.

“Ante los elevados riesgos externos e internos, la formulación ágil de políticas y la planificación de contingencias siguen siendo esenciales para salvaguardar los objetivos del programa. Una comunicación clara de las políticas, junto con un apoyo social bien dirigido para mitigar los costos de ajuste a corto plazo, será fundamental para mantener la continuidad de las políticas y el respaldo social al programa de reformas de Argentina”, concluyó Georgieva.

El directorio

El órgano máximo del FMI envió también sus comentarios y recomendaciones, mientras que todavía se espera que se conozca el staff report, el documento que comparte los detalles del análisis del organismo sobre el desempeño del programa.

El directorio celebró el “progreso general alcanzado en la estabilización y creación de una economía de mercado” que logró bajar la inflación, alcanzar el superávit fiscal y anuncios de inversión extranjera.

“Ante las vulnerabilidades que aún persisten, los Directores alentaron a las autoridades a implementar con decisión un paquete de políticas equilibrado que impulse la desinflación, al tiempo que fortalezca la estabilidad externa y sostenga el crecimiento, incluyendo la garantía de un acceso oportuno y duradero a los mercados internacionales", dijeron.

Elogiaron el ancla fiscal, respaldaron el equilibrio general alcanzado por la baja de los subsidios a la energía y la focalización de la asistencia social. Destacaron la compra de reservas, la flexibilidad cambiaria y la “estrategia de financiamiento a corto plazo multifacética”.

“Los directores alentaron a las autoridades a acelerar las compras de reservas y a cumplir con su objetivo de superar la meta de acumulación de reservas netas de interés (RNI) de este año. Deben continuar los esfuerzos de buena fe para resolver los reclamos pendientes", sentenciaron.

También pidieron mayor flexibilidad para el tipo de cambio, lo que requeriría “mayor transparencia y comunicación” con informes trimestrales para contener la volatilidad de la tasa de interés.

“Los directores alentaron a las autoridades a tomar medidas adicionales para fortalecer el balance, la gobernanza y el mandato del Banco Central, junto con medidas para seguir mejorando la calidad y la difusión de los datos de inflación”, agregaron, meses después de que el Ministerio de Economía suspendiera la actualización de la canasta con la que se releva la inflación.

También instaron a “fortalecer la independencia de las instituciones de supervisión, garantizar la transparencia en las adquisiciones y privatizaciones, y mejorar los marcos de gobernanza”.

Luis Caputo y Kristalina Georgieva en la sede del FMIMinisterio de Economía

“El programa continúa estando sujeto a riesgos elevados”, sumaron y enfatizaron la importancia de mantener planes de contingencia sólidos.

“El apoyo continuo a los más vulnerables, junto con medidas para mitigar los costos de ajuste a corto plazo, será fundamental para mantener el apoyo social al programa de reformas de Argentina", concluyeron.

Los cambios

La definición se da tres meses después de la visita del staff técnico del organismo para supervisar el desempeño del programa en Argentina, lo que los llevó a reunirse con el Gobierno y empresarios.

El desempeño del resultado fiscal fue ampliamente elogiado por el organismo, tanto por su directora gerente, Kristalina Georgieva, como por su vocera, Julie Kozack, quien destacó el compromiso del Gobierno con la meta fiscal.

El Gobierno no había alcanzado a cumplir la meta de acumulación de reservas que debía revisarse en diciembre pasado. Para ese entonces, el Banco Central debía sumar a sus arcas unos u$s 9000 millones para que las reservas netas alcanzaran un nivel negativo de u$s 3000 millones.

El objetivo no se cumplió para ese entonces, pero con el inicio de la fase 4 del programa económico, la entidad monetaria aceleró las compras. Desde entonces, el Banco Central compró u$s 8706 millones.

En abril pasado, el organismo informó que había alcanzado un acuerdo a nivel staff con Argentina, en la que revisaba a la baja dos metas centrales del acuerdo: la de reservas y la fiscal.

En el caso de la meta de reservas, la acumulación se bajó a u$s 8000 millones para este año, mientras que la de superávit se llevó de 2,2% del PBI a 1,5%.

La caída de la recaudación alimentó esta revisión que anunció el FMI. De todas maneras, el Gobierno logró mantener el superávit gracias al recorte del gasto.

Daza además explicó que “el año pasado tuvimos un shock. En ese momento, las metas de reservas, por distintas razones, no las cumplimos y nos dieron un waiver. Este año nosotros acordamos con ellos que íbamos a comprar u$s 10.000 millones. En nuestro programa interno, en un escenario muy optimista, planteamos que comprábamos u$s 17.000 millones. Hoy estamos comprando a una tasa equivalente a u$s 21.000 millones”.

Es por eso que confió que la meta de acumulación de este año (de u$s 8000 millones) y la de compras (de u$s 10.000 millones) se va a cumplir cómodamente.

El Fondo reconoció que la inflación será mayor a la esperada, con un 30,4% para este año y rebajó la proyección de crecimiento medio punto a a 3,5%.

Argentina pagó hace dos semanas el vencimiento de los intereses del mes gracias a la compra de los Derechos Especiales de Giro (DEG) que le hizo a Estados Unidos. Esta práctica ya fue ejecutada tres veces para hacer frente a las obligaciones del FMI, en particular al pago de intereses que no puede posponerse, como si el pago de los vencimientos de capital.