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La relación entre Argentina y Brasil atravesó gobiernos de distinto signo político, crisis económicas y cambios de rumbo en ambos países, pero conservó un rasgo que pocas veces estuvo en discusión: el carácter estratégico del principal vínculo comercial de la Argentina. Con ese telón de fondo, dirigentes de la oposición salieron este domingo a cuestionar las declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, durante su visita a Brasil, y advirtieron sobre el impacto que una escalada diplomática podría tener sobre la producción, las exportaciones y el empleo.
Las críticas llegaron, además, en un momento en que el intercambio comercial entre ambos países muestra señales de recuperación. Según los últimos datos de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), en junio las exportaciones argentinas hacia Brasil crecieron 17,2% interanual, mientras que las importaciones desde ese país retrocedieron 18,1%, lo que permitió reducir el déficit bilateral a u$s 40 millones, el nivel más bajo del año.
El cuestionamiento más fuerte provino del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien criticó el discurso que Milei pronunció durante la proclamación de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Allí, el mandatario argentino llamó a respaldar al senador brasileño para “parar a Lula” y lanzó duras descalificaciones contra el presidente brasileño.
Kicillof aseguró que observó las declaraciones del Presidente “con vergüenza ajena” y sostuvo que “en Argentina tenemos respeto por nuestros pueblos vecinos y hermanos”.
El gobernador afirmó además que el mandatario nacional “nos hace pasar vergüenza insultando y agrediendo por motivos ideológicos” y consideró que “quiere convertirse en el ‘che pibe’ de Trump y Netanyahu, atacando y agrediendo a todos los que le hacen frente a la ultraderecha internacional”.
Kicillof reveló también que mantuvo una comunicación con el canciller brasileño, Mauro Vieira. “Hoy a la mañana me comuniqué con Mauro Vieira, el canciller de Brasil, en nombre del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, y le dije lo mismo que repito ahora: ‘No en nuestro nombre, Milei’”, señaló.
En su mensaje, el mandatario bonaerense también puso el foco en las consecuencias económicas de un deterioro de la relación bilateral. “Brasil es nuestro principal socio comercial, el principal intercambio de la Argentina. Así, haciendo estas tonterías y payasadas, pone en riesgo fuentes de trabajo, inversiones, intereses colectivos del pueblo argentino, para sostener a un candidato por orden de Trump”, sostuvo.
El massismo también cuestionó la estrategia del Gobierno
En la misma línea se expresó el Frente Renovador, que difundió un comunicado respaldando la integración con Brasil y cuestionando los agravios de Milei hacia Lula.
El espacio liderado por Sergio Massa sostuvo que la relación bilateral resulta clave para la actividad económica argentina y advirtió que “de la relación con Brasil dependen miles de PyMEs, industrias y empleos argentinos” vinculados con el principal socio comercial del país.
El comunicado señaló que “la falta de respeto al principal socio comercial del país no es un exabrupto menor, es un costo económico concreto que terminan pagando las PyMEs, las exportaciones y los trabajadores argentinos”, al tiempo que cuestionó que el Gobierno nacional priorice “la confrontación política por sobre los intereses estratégicos de la Argentina”.
Dirigentes nacionales, legisladores, funcionarios provinciales e intendentes del Frente Renovador coincidieron en reclamar una política exterior basada en el diálogo y la cooperación con Brasil.
La diputada Sabrina Selva sostuvo que detrás del vínculo bilateral “hay miles de PyMEs, empleos e industrias argentinas que dependen de nuestro principal socio comercial”, mientras que el presidente del Frente Renovador, Diego Giuliano, afirmó que “un Presidente viaja para defender los intereses de la Argentina, no para hacer campaña ni agraviar al mandatario de nuestro principal socio comercial”.
Por su parte, Cecilia Moreau calificó como “inaceptables” los agravios del Presidente argentino contra Lula y recordó que “jamás en la historia un presidente argentino viajó a otro país para insultar públicamente a su mandatario”.
A esas críticas se sumó el diputado nacional por Entre Ríos, Guillermo Michel, quien también cuestionó que el Gobierno se involucre en el proceso electoral brasileño y confrontara con Lula da Silva.
En una publicación en la red social X, sostuvo que, “independientemente del error político que implica involucrarse en la elección de un país hermano como el de Brasil y agredir a un gran dirigente como @LulaOficial, es una torpeza atacar a su presidente”.
El legislador respaldó su planteo con datos sobre el intercambio bilateral y recordó que “Brasil es el principal destino de las exportaciones de Argentina” y que, “a junio de 2026 acumula el 14% del destino de los productos que Argentina vende al mundo”. En ese sentido, afirmó que “la Argentina, la industria argentina y el trabajo argentino están por sobre cualquier alineamiento político de los dirigentes de turno en nuestro país”.
Un vínculo económico que mantiene su peso
Las críticas opositoras se producen mientras Brasil continúa consolidándose como uno de los principales destinos de las exportaciones argentinas y como el principal socio dentro del Mercosur.
Durante junio, Argentina fue el cuarto proveedor del mercado brasileño y el tercer comprador de productos de ese país. El crecimiento de las exportaciones estuvo impulsado principalmente por los envíos de polímeros de etileno, petróleo crudo y aluminio, mientras que la caída de las importaciones respondió, entre otros factores, a una menor compra de vehículos, autopartes y maquinaria eléctrica.
En ese contexto, tanto el kirchnerismo como el massismo coincidieron en que, más allá de las diferencias ideológicas entre los gobiernos, la relación con Brasil constituye un activo estratégico para la economía argentina y que su preservación resulta clave para sostener la producción, las inversiones y el empleo.