En una de las principales empresas de logística, lo resumen así: en enero del año pasado entregaban cero paquetes de las plataformas de comercio electrónico chinas, las conocidas Shein y Temu. A fines del año pasado, ya entregaban 500 mil paquetes de esa procedencia, y el fenómeno apenas está creciendo.
La explosión del comercio electrónico desde los sitios de venta de ropa y todo tipo de accesorios de China ya no es ninguna novedad y en todo caso la pregunta es hasta dónde puede crecer, porque si bien el salto es exponencial en términos porcentuales, aún parte de números muy bajos que prácticamente no se reflejan en los informes de la balanza comercial que publica el Indec.
Sin embargo, la perspectiva de un mayor ingreso de bienes del exterior por esa vía es apenas una de las alternativas por las que el Gobierno está estimulando un mayor ingreso de producción extranjera para conseguir que bajen los precios en el país, en medio de una batalla que lo tiene atacando a empresarios en cuanto foro habla, ya sea en Nueva York o en Madrid.
Ya hay de hecho más empresas de correos firmando acuerdos para este año que incluyen dos modalidades. Por un lado, las firmas que acuerdan que las empresas de logística “nacionalicen” lo que llega en los contenedores y luego lo repartan, y por otro los tratos en los que la propia plataforma china hace los trámites de Aduana y luego los paquetes se incorporan al régimen general de distribución.

Como sea, se va aceitando un mecanismo que cada vez ocupa más metros cuadrados en las empresas de correos y también en las de comercio electrónico propiamente dichas, como Mercado Libre.
Como se contó en estas páginas, la compañía fundada por Marcos Galperin levantará en el marco de su plan de inversiones en el país 100 mil metros cuadrados junto a Plaza Logística en Escobar, donde el foco estará justamente en procesar mercadería que traerá desde el gigante asiático, donde de hecho está ya pisando con un centro logístico propio, de manera tal de enfrentar la competencia de ese país. En México, de hecho, ya el 15% de lo que vende es de origen chino.
La tendencia se va a profundizar porque, por un lado, en el mercado esperan que en junio a más tardar Amazon lance una estrategia más agresiva de ventas para la Argentina, también con un sistema de courier donde ya está haciendo contactos para que las empresas de logística locales traigan la mercadería directamente desde Miami.
Amazon es posible que se focalice en productos de más valor y calidad que los que ofrecen los chinos, por lo que habrá un impacto seguramente en sectores ligados con la tecnología y los electrodomésticos.
Por ahora Amazon no tiene en sus planes aterrizar en el país con galpones de almacenamiento y distribución, los llamados centros de “fullfilment”, cuyo modelo crearon y que desde 2017 copió Mercado Libre pero que la compañía fundada por Jeff Bezos pareciera estar dejando atrás porque supone sumar cada vez más costos fijos ante una demanda oscilante y con más competencia.
En ese universo, empiezan a tallar también las cadenas de electrodomésticos que están mutando también a plataformas de comercio electrónico aprovechando una clave del negocio: la capacidad de stockear la producción para poder entregarla más rápido.
En el sector del comercio tradicional, donde la caída de las ventas y la pérdida de empleo son una constante en los últimos dos años y medio, anticipan que la transformación que están viviendo los hábitos de compra pueden profundizar la crisis y citan como ejemplo los datos de la Cámara Argentina de Comercio sobre locales vacíos en la Ciudad de Buenos Aires.
Allí, en la última medición se ve un salto en los locales en desuso en Av. Cabildo y Av. Avellaneda. En Cabildo, que pasó de tener 9 locales vacíos a fin del año pasado a 25 en el primer bimestre del año, una posible explicación es justamente el crecimiento de las ventas on line de ropa y electro que antes tenían amplia presencia en esa arteria. En Avellaneda, donde el salto fue de 10 a 26 locales en venta o alquiler, el nuevo cuco que explica el parate es que ahora mucha de esa oferta fluye directo por las plataformas a los hogares.

El dueño de una tienda mayorista de las más importantes asegura que el comercio electrónico “se está comiendo también las categorías de non food” en las grandes superficies. “La gente entra al local, mira los productos, pero luego cierra las transacciones por el celular”, explica y anticipa que será difícil mantener la veintena de salones de mayor tamaño que tiene en Capital y Gran Buenos Aires.
En tanto, las cadenas que abren locales son las que se especializan en la venta de productos importados. Por un lado, Decathlon llamó la atención el año pasado por el furor de las aperturas de locales con largas colas y boom de facturación.
Ahora, en silencio, el Gobierno espera un anuncio impactante de una gran firma china que podría anunciar la apertura de decenas de locales en el país para traer directamente mercadería del gigante asiático.
Si se confirma, en la Casa Rosada esperan poder redondear una cifra de puestos de trabajo para agitar el debate público. Tienen expectativas de que en esa compañía anuncie la contratación de 1000 personas para todo el país, una cifra que le permitiría al presidente Javier Milei jugar con la idea de que “se reemplazan los puestos que se perdieron en FATE”, la compañía de neumáticos a la que acusa de beneficiarse de vender más caro respecto de los precios internacionales.













