La devolución de los montos retenidos desde principio de año por el impuesto a las Ganancias al grupo de asalariados y jubilados que dejarán de pagar el tributo gracias a la última reforma se pagará entre julio y noviembre en cinco cuotas y significará en total $ 20.835 millones que el Gobierno espera que se vuelquen al consumo.
Según la ley 27.617 que aprobó el Congreso el 8 de abril, pero con gran demora para ser reglamentada, quedan por este año al margen del impuesto cerca de 1.270.000 de trabajadores y jubilados. Exactamente los asalariados que tengan salarios netos de hasta $ 124.500 o jubilados que ganen menos de 8 haberes mínimos, es decir, $ 165.000.
En promedio, pese a que cada caso es distinto, se le deberá devolver a cada persona por mes $ 3473, lo que en el acumulado hasta mayo significa $ 17.365 por empleado. De esta manera, el esfuerzo fiscal mensual teniendo en cuenta a todos los beneficiarios será de $ 4167 millones.
Como la mayoría de las empresas -que deberán abonarle a sus empleados las devoluciones- comienzan la liquidación de sueldos en la última semana del mes, se entiende que el monto por efecto retroactivo incluirá a los meses de enero, febrero, marzo, abril y mayo dado que no se llegará a dar con el próximo sueldo. Por eso se reflejará desde julio.
"La ley está aprobada por el Congreso, pero como aplica desde el 1° de enero de 2021 los trabajadores no sólo dejarán de pagar sino que les tienen que devolver lo que les fue retenido de más. El máximo de devolución que corresponde a los empleados que se encuentran cerca del límite de los $ 150.000 es de $ 9.600 por mes. Por esto se demoró en salir el decreto, porque será mucho dinero que dejará de ingresar en la AFIP", explicó a El Cronistala tributarista Fernanda Laiun.
Las empresas ocupan un rol de 'intermediario' entre los empleados y la AFIP, por eso estos meses le fueron depositando al organismo de control. La dinámica de las devoluciones se espera que sea de la siguiente manera: las empresas harán los pagos a los empleados y eso se les descontará de lo que deben tributar a la agencia impositiva. Incluso algunas podrían quedar con créditos a favor.
De todos modos, en la resolución se detalla el instructivo que deberán seguir los empleadores para pagar la devolución en cinco partes.
Quienes cobren más de $ 150.000 brutos se iban a ver obligados a empezar a pagar el impuesto desde las alícuotas más elevadas, exactamente un 27%. Sin embargo, en el debate en el Parlamento se definió que el Poder Ejecutivo cree un mecanismo gradual y progresivo.
"Las empresas son quienes deberán devolver las retenciones y eso afectará la recaudación de manera directa. El régimen de retención a empleados es el único régimen mensual, esta reforma es una especia de deformación de la ley del impuesto a las Ganancias", señaló Iván Sasosvky, CEO de Sasovsky y Asociados.
"La expectativa del Gobierno era compensar esta pérdida con lo que cobraban de más del impuesto a las Ganancias a las sociedades que acaba de ser aprobado y generará más recaudación, pero recién el año que viene: nunca estuvo pensando de dónde saldría este esfuerzo fiscal", concluyó Laiun.