Como consecuencia de los enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Iran, el cierre del Estrecho de Ormuz disparó el precio de los fertilizantes y el gas, mientras que, en Argentina, la presión de una cosecha récord lleva al maíz a mínimos históricos de ocho años.

El inicio de operaciones militares de EE. UU. en Medio Oriente ha puesto en jaque el corredor fluvial neurálgico por donde circula el 25% del petróleo mundial, el 20% del Gas Natural Licuado (GNL) y un tercio del comercio global de fertilizantes.

Pese a la inmensa distancia geográfica para el productor, el impacto es directo y punzante, destacó el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

Por un lado, apuntó a los mayores costos de producción ya que el gas natural explica el 80% del precio de la urea. El bloqueo virtual del estrecho obliga a recalcular fletes y seguros, encareciendo los precios CIF.

A esto se suma un mercado cargado de mayor especulación en Chicago donde los fondos abandonan sus posiciones vendedoras. En apenas 30 días, compraron el equivalente a toda una cosecha argentina de soja (48 Mt), inflando los precios internacionales como refugio ante el riesgo bélico.

Entre la oportunidad y el desplome

En el mercado local el escenario está fragmentado. A diferencia de la tendencia alcista de Chicago, la plaza local enfrenta una realidad marcada por la abundancia de oferta, lo que genera un desacople de precios.

A pesar de las subas internacionales, el maíz en Argentina cayó a niveles de enero de 2018 (ajustado por inflación), como consecuencia de la entrada masiva de mercadería.

Solo en la última semana, las descargas en el Gran Rosario saltaron un 141%, sumando 800.000 toneladas que saturaron la capacidad de compra inmediata, bajando los precios a US$ 170/t, señaló la BCR.

En contraste, el trigo argentino es hoy uno de los más competitivos del mundo. Aunque los contratos a julio en Matba-Rofex subieron un 4,6% imitando a Chicago, los precios FOB locales subieron menos que los de otros orígenes, consolidando a Argentina como un proveedor clave y económico en este contexto de crisis.

E complejo soja se mantiene cauteloso y atento a la evolución del conflicto de Merio Oriente. El aceite alcanzó los u$S 1420/t lo que significa un precio máximo desde 2022 en el exterior, impulsado por su rol como insumo energético. Sin embargo, el valor del aceite argentino no acompañó con la misma fuerza, profundizando las primas negativas.

Drivers del Mercado

El mercado argentino se encamina a un escenario de oferta récord. Las proyecciones para la campaña 2025/26 son contundentes con una oferta de granos sin precedentes.

La principal fuerza de tracción es la cosecha de trigo extraordinaria y rendimientos proyectados en máximos del siglo para el maíz, el girasol y el complejo aceitero.

Sin embargo, este volumen histórico actúa como un arma de doble filo para los precios.

Se estima que, tras el cierre de la campaña 2025/26, quedarán en los silos argentinos más de 21 millones de toneladas de granos (sumando soja, maíz, trigo, sorgo y girasol).

Este excedente récord, si bien garantiza el abastecimiento, funciona como un ancla para las cotizaciones locales, limitando cualquier intento de rebote ante las subas de Chicago.

La contracara de estos stocks tan holgados es la enorme capacidad de Argentina para inundar el mercado internacional.

Con proyecciones de exportación que ya se ubican en máximos históricos para trigo y maíz, el país consolida su rol de proveedor clave a precios competitivos, justo cuando la logística global en Medio Oriente empieza a mostrar fisuras.

Con el conflicto armado condicionando los fletes y los costos de los insumos, el interrogante recae sobre la demanda de este volumen récord y si los stocks terminarán presionando aún más los márgenes de un productor.

“Las proyecciones actuales de exportación de granos ya están en máximos históricos”, señaló el informe y explicó que “que se supere lo esperado o que terminen por debajo, dependerá principalmente de la evolución de la demanda externa, condicionada por las implicancias económicas y productivas del conflicto armado".