Mientras el presidente Javier Milei posterga su visita a China, las provincias avanzan con sus propias agendas comerciales para buscar mercados, inversiones y nuevos socios en el gigante asiático.
La próxima edición de la China International Import Expo (CIIE), que se realizará en Shanghái del 5 al 10 de noviembre, será una muestra de ese movimiento.
El Consejo Federal de Inversiones (CFI) coordinará y financiará la participación de 11 empresas de Buenos Aires, Corrientes y Tierra del Fuego en el pabellón argentino de la feria. A esa delegación se sumarán otras empresas de distintas provincias que viajarán por su cuenta, mientras que el CFI trabaja junto con la Cámara de Comercio Argentina-China y Prom Argentina para ampliar la presencia comercial del país en el evento.
La participación provincial no se limitará a las empresas. Funcionarios de las áreas de Producción de Buenos Aires, Corrientes y Tierra del Fuego también desarrollarán una agenda de reuniones con organismos de Shanghái y realizarán visitas a empresas para presentar oportunidades de negocios e inversiones en sus territorios.
La delegación bonaerense buscará aprovechar la CIIE para abrir negocios en sectores que van desde alimentos y agroindustria hasta pesca, vitivinicultura, ingredientes para las industrias alimenticia y farmacéutica y equipamiento industrial.
La presencia de distintas jurisdicciones en la feria se suma a una estrategia más amplia para profundizar el vínculo económico con China.
Uno de los movimientos que podría cobrar mayor dimensión después de las elecciones es el de la Región Centro. En ámbitos empresarios los gobernadores de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos indicaron que analizan avanzar en una misión conjunta a China.
Más mercado para las provincias
La apuesta provincial se explica también por la evolución del comercio bilateral. China se consolidó como el tercer destino de las exportaciones argentinas: entre enero y agosto recibió u$s 6155 millones, el 9,2% del total, con un crecimiento interanual del 17,8%.
Aunque la relación continúa concentrada en productos primarios y agroindustriales, que explican la mayor parte de las ventas argentinas, empiezan a aparecer señales de diversificación. En los primeros ocho meses del año, las exportaciones de manufacturas industriales crecieron 187,1%, mientras que las de Combustibles y Energía aumentaron 224,7%, aunque ambas categorías todavía parten de bases bajas.
El dato resulta relevante para las provincias porque amplía el mapa de oportunidades: China no aparece solamente como destino para las materias primas tradicionales, sino también como un mercado potencial para alimentos con mayor elaboración, productos industriales, energía y tecnología.
La participación en la CIIE funciona como una vidriera para esa oferta. La misión incluye desde miel, pescado y productos de mar, aceites y grasas y vino hasta ingredientes para la industria alimenticia y farmacéutica, alimentos elaborados y maquinaria de precisión.
En paralelo, otras provincias vinculadas a los sectores de energía y minería también buscan profundizar sus relaciones con China, con iniciativas para acercarse directamente a compañías e inversores.
La Región Centro también mira a China
La posibilidad de una misión conjunta de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos busca aprovechar el peso económico de las tres provincias para presentar una agenda común y generar contactos con empresas e inversores.
En el diálogo con representantes del sector empresario aparece la posibilidad de que los gobernadores viajen juntos después de las elecciones, como parte de una estrategia para coordinar intereses y oportunidades comerciales.
El fenómeno muestra una tendencia que empieza a repetirse: las provincias buscan posicionarse directamente frente a los mercados donde pueden colocar su producción o captar inversiones, aun cuando la política exterior nacional tenga otros focos prioritarios.
Minería, energía y bienes de capital
Aunque los empresarios locales aguardan la misión oficial para que se firmen siete protocolos sanitarios vinculados a alimentos y agro, la oportunidad china tampoco se reduce a estos sectores. El otro gran eje está en las inversiones vinculadas con litio, cobre, energía e infraestructura.
En los últimos años, empresas chinas aumentaron su participación en proyectos mineros y energéticos argentinos. El vínculo también se extiende al RIGI, con compañías de capital chino que presentaron proyectos y otras que evalúan incorporarse al régimen.
En este esquema, China puede cumplir un doble papel: como inversor en grandes proyectos y como proveedor de bienes de capital y tecnología necesarios para desarrollarlos.
Este último punto aparece como una de las oportunidades más transversales para la economía argentina en plena reconversión. La maquinaria y el equipamiento chino pueden contribuir a modernizar sectores como minería, energía e infraestructura, mientras que un mayor volumen de exportaciones argentinas hacia China permitiría equilibrar parte de ese intercambio.
Del agro a la biotecnología
La agenda provincial y empresaria también empieza a mirar sectores menos tradicionales. Agtech y biotecnología aparecen como áreas con potencial para que la Argentina pase de vender productos agropecuarios a exportar conocimiento y tecnología asociada al agro.
La percepción dentro del sector empresario es que ese vínculo todavía está poco desarrollado y que existe margen para ampliar las oportunidades.
También aparece la industria farmacéutica como un área de posible expansión, especialmente en principios activos, biosimilares y desarrollos vinculados con biotecnología. Empresas argentinas ya tienen presencia en China en segmentos de alto valor agregado, lo que funciona como antecedente para una agenda más amplia.
Más relación, menos política
La particularidad de la relación entre Argentina y China es que el vínculo económico parece avanzar a una velocidad diferente de la relación política.
Mientras la Casa Rosada mantiene una alianza estratégica con Estados Unidos y el presidente todavía no concretó una visita a China, las empresas y las provincias continúan buscando oportunidades en ese mercado.
En el ámbito empresario sostienen que existe una voluntad de mantener abierto el vínculo comercial y que una eventual visita oficial podría darle mayor impulso.
En caso de que la misión se concrete, son varias las empresas locales que ya se anotaron en un listado bajo la expectativa de que la comitiva incluya al sector privado.
Por ahora, sin embargo, las provincias avanzan sin esperar a que se complete ese capítulo diplomático.
La provincia de Buenos Aires, una de las más afectadas por el desplome del cordón industrial, dio una señal concreta: una de cada tres empresas argentinas que viajarán a Shanghái es bonaerense, destacaron fuentes cercanas al gobernador Axel Kicillof.
La apuesta es que China no sea solamente un proveedor de bienes de capital ni un destino para las materias primas argentinas, sino también un mercado para alimentos, agroindustria, tecnología y conocimiento, además de una fuente de inversiones para los sectores que pueden ampliar la capacidad exportadora del país.