El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó grandes cambios en la logística argentina en los próximos dos años. “En los próximos dos años va a haber un cambio muy grande”, dijo el ministro.
Las declaraciones del ministro se dieron en el marco del Atlantic Council, y fue antecedido por el embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas.
Además, se dieron casi en línea con el foco del panel sobre reformas e inversiones, integrado por José Luis Manzano (chairman de Integra Capital), Rubén Dusso (vicegobernador de Catamarca), Martín Perez de Solay (CEO de Glencore Argentina) y Michael Meding (director de McEwen Copper), en el que se planteó que la principal dificultad que atravesaba Argentina en este momento era el de la logística, entre las rutas, los trenes y la infraestructura eléctrica.
El ministro volvió a repasar el crecimiento de la actividad económica, la baja de la inflación, el crecimiento de las exportaciones en total, con énfasis especial en las pymes y las micro empresas.
Además, repitió que “venimos del infierno” y que duda que haya gente que quiera volver a ese escenario. “Que la mayoría de la gente hoy pueda votar volver al infierno me parece descabellado”, dijo Caputo.
“Llegamos con la misión de generar un cambio profundo, y lo hicimos desde el día uno. Pero todo cambio profundo tiene resistencias”, insistió el ministro en referencia al periodismo y las críticas de la oposición.
Caputo destacó que la gente “revalidó en las urnas en octubre” el camino, por el cual van a continuar y agregó: “No quiere decir que este todo hecho. Falta mucho, estamos haciendo mucho, y vamos a seguir. Vinimos a hacer lo que ningún gobierno se animó a hacer”.
En este sentido, agregó que están avanzando en la reglamentación de la reforma laboral y con inocencia fiscal para potenciar la recaudación y generar un mercado de capitales al servicio de la economía. Fue entonces que destacó los potenciales de la infraestructura.
Para junio vamos a tener licitados los 9000 kilómetros de corredores viales y con las obras en marcha. Además vamos a sumar 12.000 kilómetros para ampliaciones. En la infraestructura vial van a ver un cambio fenomenal", destacó.
A esto, sumó que habrá avances concretos en la privatización del Belgrano Cargas y en la licitación de la Hidrovía. “En los próximos dos años va a haber un cambio muy grande”, marcó el funcionario.
Además, explicó que esto es particularmente relevante porque “es bajar el costo argentino”.
“Bajar el costo es atacar el tema impositivo, regulaciones y mejorar la logística. Esa es la forma de bajar el costo argentino. Acá siempre se eludió el problema”.
Por último, destacó que “el camino del cambio es inexorable” y elogió a los empresarios: “Cuando uno ve a los empresarios más importantes y avispados, están invirtiendo más que nunca en argentina. Cuando vemos la inversión extranjera directa, está viniendo más que nunca, tenemos 25 proyectos que adhirieron al Régimen de Incentivo a las Grandes Empresas por u$s 80.000 millones. Hemos aprobado un tercio, por u$s 27.000 millones”.
Para el cierre, dejó un mensaje en el que pidió no caer en desánimos. “Si me preguntan cuál es el mayor riesgo, es que alguno se pierda la oportunidad de invertir en el país al que mejor le va a ir en los próximos 30 años”.