El Gobierno consiguió hacerse con la reforma laboral y la reglamentación de la ley de Inocencia Fiscal, y apuesta a que el FMI apruebe la revisión por la aceleración de la acumulación de reservas y avances legislativos.

La misión del organismo dejó el país luego de una semana. “La misión técnica del FMI encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi concluyó su visita a Buenos Aires en el marco de la segunda revisión del programa y la consulta del Artículo IV. Se registraron muy buenos avances en las conversaciones, que continuarán en los próximos días. Como es práctica habitual, en el marco del Articulo IV, el equipo se reunió con diversos interlocutores para conocer su visión sobre las perspectivas económicas”, informó el organismo en un breve comunicado.

El acuerdo con el FMI estipulaba varias metas no cuantitativas, entre ellas la aprobación del presupuesto 2026 y la reforma laboral. Quedó en carpeta una reforma tributaria que se había comprometido, aplazada luego de que el capítulo fiscal fuera recortado de la reforma laboral.

Economía pulió con la misión los detalles para lo que se espera que sea la aprobación de la segunda revisión y parece haber salteado sin mayor ruido con el organismo la crisis por descartar la nueva canasta para medir la inflación, un ítem que había pedido el FMI, que no emitió comentarios, mientras se esperan definiciones de la vocera, Julie Kozack, la próxima semana.

Georgieva con Caputo y Quirno en Washington DCFuente: Tom BrennerTom Brenner

La aceleración de la compra de reservas oxigena la rigidez que mostraba el programa con la meta principal del Fondo. Desde el primero de enero, el Banco Central lleva comprados más de u$s 2000 millones. Solo en esta semana lleva comprados u$s 573 millones. El compromiso con el FMI era alcanzar reservas netas negativas de u$s 3500 millones para diciembre. No se alcanzó. Pero la mejora de enero y la primera quincena de febrero probablemente sea considerada por los enviados de Washington.

Esta semana, el equipo económico estuvo enfocado en los encuentros con la misión, que en su mayoría se dieron en el Banco Central, aunque el monitoreo del desempeño del programa es casi cotidiano.

En las próximas semanas, el FMI deberá resolver si desembolsa o no los u$s 1000 millones que corresponden a esta revisión. No está aún en el calendario la reunión del directorio del Fondo en la que debería evaluarse el caso argentino.

Economía mira al horizonte no inmediato, ya a los pagos de los vencimientos de deuda de julio por u$s 4200 millones. “No subestimo la capacidad de Caputo de conseguir dólares”, lanzó una conocida del equipo que encabeza el Palacio de Hacienda.

Las dudas de los operadores se centran en el cómo. Si bien se aceleraron las compras de reservas, la idea del Gobierno es no usarlas para los pagos y priorizar la acumulación, que además le permitirá sostener la desinflación.

Caputo asegura que no quiere salir al mercado de deuda internacional, aunque un operador cercano al oficialismo aseguró que los niveles de riesgo país actuales son suficientes para obtener una tasa razonable y presionar el riesgo aún más a la baja.

Según la división de research del JP Morgan, la mejora en el acceso al mercado argentino puede ser un catalizador para los flujos de capital y la compresión del riesgo que permitiría el ingreso de capitales por alrededor de u$s 2300 millones.

La entidad confía en que Argentina recuperará el acceso al mercado en el primer semestre de 2026 para refinanciar los vencimientos de julio sin tocar la reservas.

Argentina enfrentará vencimientos por u$s 15.000 millones en lo que queda del año, solo considerando la deuda en moneda extranjera. En el caso del FMI, el país comenzará a realizar pagos netos, tras desembolsos que rondarán los u$s 2000 millones y pagos por u$s 4437 millones.

El Gobierno sostiene que no enviará una reforma fiscal, sino que planteará cambios constantes. Los gobernadores piden que se trate de manera conjunta en un paquete. La senadora Patricia Bullrich anticipó que puede retomarse esa tarea: “Decidimos postergar el tratamiento del impuesto a las Ganancias hasta construir un programa de reforma fiscal integral que tome en cuenta a los tres niveles de gobierno: nacional, provincial, municipal”.