El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó que, por los aumentos en la productividad que derivarán del desarrollo de la inteligencia artificial, espera que el mundo alcance la deflación en los próximos cinco años, y sumó que Argentina va a confluir a los niveles internacionales de variación de precios.
Consultado por el contexto internacional, el ministro destacó que “está bravísimo” y que no comparte el pricing del mercado respecto a la pendiente de la curva en Estados Unidos, en referencia a la tasa de interés de los títulos del Tesoro de ese país.
En este sentido, destacó que, en el G0, los invitados del sector privado hicieron énfasis en el desarrollo de la inteligencia artificial.
“Vinieron varios empresarios de diferentes industrias. Uno de la industria farmacéutica ponía de ejemplo que el año pasado habían fabricado 40 millones de unidades de un producto con 800 personas. Este año, con IA, fabricaron 100 millones con 20 personas”, subrayó el ministro.
Además, enfatizó en la necesidad de que Argentina se integre al mundo porque “en el mundo que viene, si nos aislamos, en cinco años somos los Picapiedras”. Destacó que Argentina cuenta con recursos demandados en este contexto, como la energía, los minerales, alimentos y el capital humano. “Argentina está en una posición excelente”, remató.
Más adelante, retomó la consulta sobre el contexto internacional y arriesgó que el contexto global convergerá rápidamente a niveles de inflación cercanos a cero. “No veo posibilidad, no que de aca a 30 años, que de aca a cinco años no estemos con una inflación en cero o deflación, porque lo que va a aumentar el nivel de productividad es escalofriante, porque ya va a haber robots que trabajan 24/7, y que hacen las cosas mejor y más rápido. Todos los productos van a ser mucho más baratos”, concluyó Caputo en una charla en la Universidad Di Tella.
Consultado sobre el proceso de normalización de la economía local y las alternativas para mejorar la competitividad argentina, el ministro defendió la baja de impuestos y mejoras en la infraestructura, y se refirió a los cambios en los precios relativos, los cuales descartó que sean estrictamente inflación.
“Los reajustes de precios relativos, que no es exactamente inflación, son reacomodamientos que hemos tenido que hacer porque veníamos de una situación en la que eso no se podía convalidar más. Teniendo en cuenta la inflación como fenómeno monetario, teniendo controlada la emisión, más temprano que tarde, la inflación va a ir convergiendo a los niveles internacionales. El programa nuestro está siendo sumamente exitoso en eso, ranquea muy bien. Hay que mantenerse en esa tesitura. Eso nos va a llevar a ser un país competitivo en serio”, explicó el ministro.
Sobre el costo de financiamiento internacional, resaltó que las compañías con fuerte crecimiento están en una etapa de fuerte demanda de dinero para sus inversiones, que presionan las tasas de los títulos del Tesoro.
“Es una situación rara que probablemente puede durar un poco más. El secretario del Tesoro de Estados Unidos (Scott Bessent) y el presidente de la Reserva Federal (Kevin Warsh) lo tienen bien claro, por eso Bessent está recomprando deuda de largo plazo, porque se ve que los precios o tasas no tienen sentido”, explicó.
Respecto de la recuperación del crédito, el ministro explicó que las distintas medidas, como Inocencia Fiscal, aspira a que el mercado de capitales gane profundidad para permitir que las pymes puedan financiarse en el país.
“Que se active el crédito es una cuenta pendiente que tenemos como país. ¿Va a explotar el crédito en un año? No, porque lamentablemente, todo el daño que ustedes no vivieron pero que la política le hizo a todas las generaciones previas a ustedes, tiene el efecto a largo plazo que estas heridas tardan en sanar. Y desarrollar un mercado de capitales también lleva su tiempo, pero no tengo duda de que se va a dar porque se están haciendo las cosas para que así sea".