El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil se reunió ayer por la tarde con el embajador argentino, en Brasilia, Daniel Raimondi, para pedir explicaciones por los dichos de Javier Milei contra Lula da Silva. En este contexto, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, respondió a Itamaraty y desde el país vecino descartaron recibir una disculpa por parte del gobierno nacional.
“Que no se rasguen las vestiduras, vinieron acá a hacer campaña, dijeron barbaridades del Presidente y pudieron hacer los recorridos que quisieron hacer”, dijo esta mañana Diego Santilli al ser consultado por LN+ sobre las quejas del gobierno brasileño, quienes acusaron a Javier Milei de “intervenir en política interna”.
En este sentido, por el momento, el gobierno nacional no tiene planes de desdecirse en cuánto a los dichos del primer mandatario argentino.
Mientras tanto, fuentes oficiales de Itamaraty confirmaron en diálogo con El Cronista que la reunión entre Daniel Raimondi y el canciller Mauro Vieira ocurrió ayer por la tarde.
En este sentido, desde la cancillería brasileña no quisieron dar detalles del encuentro, pero descartaron que hubiese un pedido de disculpas de parte del gobierno argentino. Por el momento, no hay una reunión pendiente con la representación argentina.
Asimismo, Viera tiene previsto esta tarde una reunión con su embajador en Argentina, Julio Bitelli, a quién llamó a consulta y llegó esta mañana a la capital del Brasil.
De esta forma, este lunes por la tarde Vieira y Bitelli se reunirán en el Palacio Itamaraty para definir los próximos pasos de la relación bilateral.
“No hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el Jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el Pueblo brasileño”, afirmaron a través de un comunicado desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.
Asimismo, aseguraron que es “especialmente lamentable” que “ese episodio infamante involucre al presidente de un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación y que tiene, en Brasil, su principal socio comercial”.
La decisión profundiza la tensión entre ambos países, en un vínculo que ya venía atravesado por diferencias desde la llegada de Milei a la Casa Rosada. Brasil es el principal socio comercial de la Argentina.
Llamar a consulta a un embajador es una señal diplomática de malestar. Esto implica que el gobierno de Brasil pide que su representante regrese temporalmente al país para evaluar la situación y dejar en claro su disconformidad con un hecho o una declaración.
Aunque no supone por sí mismo una ruptura de relaciones, sí marca un endurecimiento del vínculo y suele usarse como una advertencia política antes de medidas más fuertes.
El conflicto se desató tras la participación del Presidente argentino en la convención del Partido Liberal, donde expresó su apoyo a la candidatura de Flávio Bolsonaro para las elecciones del 4 de octubre.
Allí, Milei llamó a Lula “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, y también insultó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien definió como “basura calva”.
Además, el presidente argentino redobló la apuesta este mismo domingo durante una entrevista en Radio Mitre dónde deslizó la participación de dicho país en la llamada “campaña antiargentina”.
“Argentina hoy está siendo un faro de la libertad, por eso todo el ataque y la campaña mediática en nuestra contra. El que puso más plata en esta campaña anti-Argentina fue Brasil. El 25% de los recursos salió del gobierno de Brasil", afirmó el presidente argentino.
Asimismo, aseguró: “Después vienen a hablar de interferencia, cuando ellos jugaron un rol muy activo en la campaña del 2023″.
“Acá, sin embargo, el ex presidiario [por Lula da Silva] vino a saludar a la rea [por Cristina Kirchner]”, aseveró.
En el gobierno de Lula tomaron la intervención como una injerencia en asuntos internos, especialmente porque los ataques se produjeron en territorio brasileño y apuntaron tanto al jefe de Estado como a un magistrado del máximo tribunal.
Voces calificadas indicaron en diálogo con El Cronista que “no hay fomento de campaña antiargentina por parte de Brasil” y es “absolutamente falso”.
El presidente del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin, repudió los agravios contra De Moraes. También hubo críticas de integrantes del gabinete de Lula y de dirigentes del Partido de los Trabajadores.
Edinho Silva, presidente nacional del PT, cuestionó el tono del discurso de Milei y señaló que “es inadmisible que un jefe de Estado extranjero venga a nuestro país y se dirija en términos irrespetuosos a sus poderes constituidos”.
A su vez, José Guimarães, ministro de Relaciones Institucionales de Brasil, escribió en X que esperaba que el argentino aprovechara su paso por el país para “aprender que gobernar es cuidar a las personas, y no desmontar los derechos”.
La visita de Milei fue la tercera a Brasil desde que asumió la Presidencia y no incluyó ningún contacto con el gobierno de Lula. La agenda presidencial estuvo centrada exclusivamente en dirigentes del bolsonarismo.
Antes de la convención, Milei fue recibido por el gobernador del estado de San Pablo, Tarcísio Gomes de Freitas, en el Palacio dos Bandeirantes, donde recibió la Orden de Ipiranga en el grado de Gran Cruz, la principal distinción que entrega el estado paulista.
La tensión se agravó además por la defensa que el Presidente hizo de Jair Bolsonaro, a quien definió como un “amigo injustamente encarcelado”.
Actualmente, el expresidente brasileño cumple prisión domiciliaria y fue condenado a más de 27 años de cárcel por encabezar un intento de golpe de Estado en enero de 2023 contra Lula.
En este sentido, la tensión diplomática entre ambos países se agrava y la relación con Brasil se tensa por cuestiones ideológicas libertarias.