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Con un volumen de embarques sin precedentes en el primer bimestre de la campaña 2025/26, Argentina consolida su competitividad global. En paralelo, la producción de aceites de soja y girasol cerró un 2025 histórico y encara el nuevo año con cotizaciones en niveles récord.

El complejo agroindustrial argentino atraviesa un momento de esplendor por la combinación de cosechas récord, competitividad agresiva en precios FOB y un contexto internacional de oferta ajustada que han posicionado a los granos y subproductos locales en la cima del mercado global.

Arranque “soñado”

El primer bimestre de la campaña triguera 2025/26 ya es el más exitoso de la historia argentina. Según datos de INDEC y proyecciones de NABSA, los embarques totales alcanzaron las 6,4 millones de toneladas (Mt), superando el podio que hasta ahora ostentaba el ciclo 2019/20.

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), destacó que el último mes de 2025, cerró con un récord a partir de la exportación de 2,9 Mt, duplicando el promedio de los últimos cinco años.

En tanto, el mes de enero se muestra robusto con una proyección de 3,5 Mt, el segundo registro más alto del siglo para este mes.

Según el documento elaborado por Franco Penino, Matías Contardi y Emilce Terré en apenas dos meses ya se ha despachado casi una cuarta parte (23%) de todo el volumen proyectado para la campaña.

La competitividad argentina ha redibujado el mapa de destinos. Si bien Brasil es históricamente el socio principal, este año la demanda asiática ha tomado el liderazgo. En el primer bimestre, el podio de compradores fue encabezado por Vietnam: 1,26 Mt (20%); Bangladesh: 1,17 Mt (18%); Indonesia: 0,94 Mt (15%) y Brasil: 0,67 Mt (11%).

Aceites, en alza

El 2025 dejó una vara muy alta para el complejo oleaginoso con una producción combinada de 10,5 Mt de aceite (8,4 Mt de soja y 2,1 Mt de girasol), tras procesar más de 47 Mt de materia prima.

Fuente: ShutterstockAlessia Pierdomenico

El inicio de 2026 está marcado por una fuerte tendencia alcista en los precios internacionales. Mientras el aceite de girasol superó los u$s 1300/t, alcanzando su valor más alto desde finales de 2022, el aceite de soja se ubicó en u$s 1147/t, un máximo en catorce meses.

Según la BCR la firmeza del mercado se explica por la demanda de biocombustibles en EE.UU., la reapertura del comercio de canola entre Canadá y China, y la drástica caída de la cosecha de girasol en Ucrania (la más baja en 11 años), afectada por el conflicto bélico y problemas logísticos.

Esta coyuntura global se traslada directamente a la plaza doméstica. En el caso del girasol, las ofertas de compra inmediata superaron los u$s 370/t, un incremento de u$s 40 respecto al mes anterior.

El interés de los productores es total: la superficie sembrada de girasol alcanzó las 3 millones de hectáreas, la mayor extensión en 26 años. Como consecuencia, la comercialización interna ya suma 1,9 Mt, marcando el ritmo de compra-venta más alto desde el año 2008.