A horas de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, el Gobierno de Javier Milei no solo se prepara para ver el partido sino que enfrenta las últimas definiciones por el operativo de seguridad que deberá coordinar con la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires para el recibimiento de los jugadores de la Selección.

Según supo El Cronista, el Gobierno todavía no definió si declarará asueto o feriado el lunes 20 de julio, cuando estiman que llegará el plantel que lidera Lionel Scaloni. Ambas decisiones dependen de tres variables que hasta esta mañana seguían abiertas: el resultado del partido, la fecha y el lugar exacto de arribo del plantel, y el esquema de festejos que los propios jugadores negocien con la AFA.

“Seguro comuniquemos el domingo post partido esa definición”, dijeron fuentes de Presidencia al cierre de esta nota. En tanto, el viernes al mediodía la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, encabezó una reunión de coordinación en la sede de su cartera para empezar a diseñar el dispositivo.

Del encuentro participaron las Fuerzas Federales, la Casa Militar y el Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, en lo que constituyó el primer paso formal de un operativo que, según reconocen en el propio Gobierno, todavía no tiene ni fecha ni recorrido definitivo.

Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad (Prensa Presidencia)

Desde la Ciudad remarcaron que la pelota está, por ahora, del lado de los propios protagonistas del festejo. “No hay nada definido. Primero, va a ser una decisión de los jugadores y la AFA, y ahí se sabrá a dónde irán”, señalaron fuentes porteñas consultadas por El Cronista.

Esas mismas fuentes deslizaron una de las versiones que circulan puertas adentro: que el plantel podría bajar en Aeroparque y trasladarse desde ahí directamente a la Casa Rosada, aunque remarcaron que “no hay nada firme para anunciar” y que la decisión final le corresponde a Nación.

“Paciencia”, resumieron, a la espera de que Nación termine de definir los pasos siguientes.

Damian Dopacio

El propio Milei ya había anticipado en reiteradas veces su postura sobre un eventual festejo en la sede de Gobierno, en la entrevista que dio a radio Mitre tras el triunfo sobre Inglaterra. El Presidente reiteró que pondrá la sede del Gobierno a disposición del plantel si los jugadores deciden celebrar allí, y que él se quedaría en la Quinta de Olivos.

También contó que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ya diseñó los dispositivos para que ningún funcionario esté presente ese día. Según explicó el propio Presidente, la Casa Militar tiene armado un operativo específico para que el plantel pueda usar el edificio.

Nadie les va a interferir y nadie les va a cogotear la fama y el momento y el espacio que es de ellos”, sostuvo Milei sobre los jugadores, y remarcó que ese es su compromiso más allá de cuál sea el resultado del partido de esta tarde.

El vínculo con la provincia de Buenos Aires es, por otro lado, fue mucho más tenso. Fuentes oficiales reconocieron a este medio que hay conversaciones abiertas con la gestión de Axel Kicillof, aunque remarcaron que “el epicentro es la Ciudad” y que la coordinación de fondo se define en Balcarce 50 y en Uspallata.

Aeropuertos Argentina anunció que pondrá en marcha el plan de obras para el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Foto (Archivo)

En el Gobierno bonaerense, mientras tanto, hay malestar por no haber sido convocados de manera formal a las reuniones de coordinación que ya se realizaron, ante la posibilidad de que los jugadores aterricen en Ezeiza y no Aeroparque.

Ese malestar no es nuevo: la relación entre la Casa Rosada y la administración bonaerense viene atravesando meses de tensión, con cruces públicos entre Milei y Kicillof por el recorte de fondos de seguridad a la Provincia y por la interna narrativa sobre los índices de inseguridad en el conurbano.

Fuente: ShutterstockShutterstock

La decisión final dependerá de la logística del regreso del plantel, la hora de arribo a Buenos Aires y el esquema de festejos que se termine de acordar con la AFA.

El antecedente inmediato es el título de Qatar 2022. En aquella oportunidad, el entonces presidente Alberto Fernández decretó feriado nacional para el martes 20 de diciembre, el día posterior a la final ante Francia, mediante el Decreto 842/2022. Esa norma garantizó los servicios esenciales y dispuso que los bancos y la AFIP funcionaran hasta el mediodía, mientras el resto de la actividad económica se sumaba de manera voluntaria al asueto.

El festejo de Qatar 2022, sin embargo, no salió como estaba previsto. El plan original de la AFA descartó desde el arranque el paso por la Casa Rosada: la caravana saldría del predio de Ezeiza pasadas las 11.30 y recorrería la autopista Ricchieri, General Paz, Lugones y la 9 de Julio hasta el Obelisco, sin detenerse en Balcarce 50.

La caravana tampoco pudo completar el recorrido previsto hacia la 9 de julio. Una multitud estimada en cerca de cinco millones de personas desbordó las autopistas desde temprano, y el micro descapotable tardó más de cuatro horas en avanzar apenas 15 kilómetros.

Con hinchas arrojándose desde los puentes hacia el micro a la altura de Villa Lugano, la seguridad decidió suspender la caravana terrestre pasadas las 16 y trasladar a los jugadores en helicóptero desde el Parque Roca. Los campeones sobrevolaron el Obelisco y el centro porteño antes de regresar al predio de Ezeiza, sin poder bajar a saludar a la gente ni exhibir la copa desde el suelo.

En el plano estrictamente logístico, la AFA y Aerolíneas Argentinas ya acordaron un vuelo especial para trasladar a la delegación de regreso al país, independientemente del resultado de la final. Según trascendió esta mañana, el plantel partiría de Nueva York en la madrugada del lunes, con lo cual la llegada a Buenos Aires se estima recién para la tarde de ese día, aunque todavía no hay un horario de arribo confirmado de manera oficial.

Todo eso -el lugar de arribo, el rol de la Casa Rosada en los festejos, la eventual foto con la Provincia y la definición del asueto- recién debería empezar a resolverse esta noche, una vez que termine el partido en el MetLife Stadium. Hasta entonces, la única certeza para el Gobierno es que el operativo tendrá que salir de la nada en cuestión de horas, sin margen para el ensayo previo.