El Mundial más grande de la historia, con u$s 15.000 millones recaudados, con pausas de rehidratación y shows al estilo americano (NFL-NBA), tuvo un cierre inesperado. Eclipsando los festejos de la segunda estrella de España, aparecieron discursos de odio inundando las redes sociales. Y así, dejando al margen lo deportivo, los fanáticos se trenzaron en debates al borde del delirio.
No obstante, con la idea de aprovechar el buen clima de negocios, la entidad rectora expuso públicamente una ambiciosa iniciativa dirigida a inversores privados.
El programa FIFA Forward Enterprise (FFE)
Desde el sitio oficial, el último viernes FIFA emitió un comunicado, donde se resaltaba: “La FIFA reconoce y respeta los comentarios y las inquietudes expresadas en público. La FIFA ratifica su compromiso con un proceso de consulta abierto y democrático. La información errónea en los medios de comunicación afectó el proceso de consulta planificado”.
Su presidente, Gianni Infantino, había anunciado en los medios: “Cada Asociación miembro de la FIFA debería tener la oportunidad de obtener una parte justa de los fondos disponibles para forjar su propio futuro, decidiendo por sí misma en lugar de depender de otros. Se trata de la democratización del fútbol a nivel mundial“.
Entre los objetivos para el nuevo emprendimiento (FFE) a nivel global, se apuntaba:
- Traslado de las actividades comerciales y operativas relacionadas con la organización de eventos mundiales a una nueva sociedad (filial), valuada en unos u$s 20.000 millones, bajo el asesoramiento de JP Morgan, con participación de Thrive Eternal y Thrive Capital, firmas ligadas a Joshua Kushner, empresario vinculado al presidente de EE.UU. Donald Trump.
- FIFA sería la propietaria mayoritaria (80%), con control permanente, cediendo participaciones de hasta un 20% a inversores externos.
- Meta inicial de recaudación: Captar unos u$s 4.200 millones con miras a obtener unos u$s 10.000 millones adicionales y destinarlos al desarrollo del fútbol mundial.
- El valor comercial a generarse se distribuiría entre las 211 federaciones miembro.
- Cada federación miembro recibiría unos u$s 20 millones en fondos de desarrollo a lo largo de los próximos 4 años (2027-2030), superando los u$s 8 millones actuales.
- Este aumento de financiamiento sería el resultado de los mayores ingresos provenientes de una gestión más eficiente de las operaciones comerciales de la FIFA, en beneficio las 211 federaciones miembro.
- Sin el respaldo de la mayoría de las federaciones miembro no se crearía la nueva empresa (FFE), permaneciendo sin cambios las actividades comerciales.
El fuerte rechazo de la UEFA
La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol, integrada por 55 asociaciones, difundió un severo comunicado de rechazo: “Esto cruza una línea que las instituciones que gobiernan el fútbol nunca deberían cruzar. La UEFA se lo toma con la máxima seriedad. Y también debería hacerlo cada asociación nacional de fútbol. Y también cada actor involucrado: ligas, clubes, jugadores, aficionados, gobiernos y todos aquellos que se preocupan por el futuro de este deporte. El alma y la gobernanza del fútbol no son activos que puedan comercializarse, especialmente cuando no existe ninguna transparencia sobre quién obtiene los beneficios económicos. Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. Y la FIFA tampoco tiene derecho a venderlo".
La UEFA avanzó en su postura bajo amenaza: "Ninguna selección nacional de la UEFA participará en ninguna competición de la FIFA mientras estas propuestas sigan vigentes".
A esta enfática declaración, le siguieron los rechazos de la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), sumándose finalmente “la reserva con dudas” para evaluar de la Confederación sudamericana (CONMEBOL).
Desde el bloque interno de la FIFA, Carlos Cordeiro, exbanquero y exvicepresidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos (United States Soccer Federation), principal asesor de Infantino desde 2021, quien renunció a su cargo el mismo viernes, confesó desconocer la iniciativa de apertura a capitales privados.
“Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo a largo plazo. Está hipotecando el futuro del fútbol sin ninguna justificación convincente“, expresó Cordeiro en un comunicado.
Según el diario británico The Times, Infantino habría elevado su retribución total actual (u$s 4,8 millones anuales: u$s 2,6 sueldo + u$s 2,2 bonificaciones) hasta unos u$s 64 millones, asumiendo el cargo de CEO de la nueva empresa a crearse (FFE).
La marcha atrás de Infantino
A las pocas horas de divulgarse las oposiciones al proyecto, Gianni Infantino, muy rápido de reflejos posteó: “Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones de una naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no están en el interés del objetivo establecido en primer lugar".
Y continuó: “Nuestro propósito ha sido siempre -y siempre lo será- unir y mejorar. En consecuencia, esta propuesta no avanzará. De cara al futuro, la intención es reunir a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas en el espíritu de un interés compartido en nuestro deporte, y con el objetivo de continuar haciendo crecer el fútbol en todas partes".
Este anuncio provocó el contragolpe de la UEFA: "Se acoge con satisfacción la decisión de la FIFA de retirar su plan de vender una participación en sus competiciones -incluido el Mundial- a manos privadas".
Y a renglón seguido disparó anticipando una confrontación: “No podemos seguir así, con planes secretos que se tramitan por la vía rápida, ideados por personas anónimas y de dudoso beneficio para el deporte. Debemos identificar a los responsables y exigirles que rindan cuentas. La actual dirección de la FIFA no solo ha perdido la confianza de la UEFA, sino también la de muchos otros miembros de la familia del fútbol".
Según el diario británico The Times, Infantino habría elevado su retribución total actual (u$s 4,8 millones anuales: u$s 2,6 sueldo + u$s 2,2 bonificaciones) hasta unos u$s 64 millones, asumiendo el cargo de CEO de la nueva empresa a crearse (FFE). Para su aprobación se necesitaba un mínimo de 106 votos positivos sobre 211 (mayoría absoluta).
El optimismo de la voluntad
En el vértigo de las comunicaciones cruzadas, podríamos plantearnos si este impulso privatizador de “Mundiales” entró en modo “pausa” o si ha sido “cancelado” definitivamente.
Esta incógnita queda abierta a una nueva ronda de consultas y replanteos en busca de aumentar los dividendos que reparte la mega industria futbolera.
Antonio Gramsci (1891-1937), filósofo, periodista y cofundador del Partido Comunista Italiano, (encarcelado por Benito Mussolini en 1926 hasta su muerte en 1937), planteó en un artículo titulado “Contra el pesimismo” (1924), el siguiente interrogante: ¿De qué serviría el optimismo, si fuéramos activamente optimistas sólo cuando las vacas estuvieran gorditas, cuando la situación fuera favorable?“.
Aún en la antípoda del pensamiento crítico de Gramsci (“batalla cultural”), es muy probable que por estas horas, el mandamás de la FIFA se encuentre buscando alternativas conciliadoras para evitar el naufragio.