Las toallas pueden perder suavidad con el uso, acumular olores y reducir su capacidad de absorción si no se lavan de la manera adecuada. Por eso, algunos consejos de limpieza apuntan a modificar un producto habitual de la colada: el suavizante.
Distintas creadoras de contenido especializadas en organización y limpieza recomiendan prescindir del suavizante al lavar toallas y recurrir, según el método elegido, al vinagre blanco o al bicarbonato.
¿Por qué recomiendan no usar suavizante en las toallas?
El suavizante está diseñado para dejar una sensación más agradable al tacto, pero su uso frecuente puede dejar residuos sobre las fibras de determinados textiles. En el caso de las toallas, esto puede afectar su capacidad para absorber agua.
Por ese motivo, algunas especialistas en limpieza aconsejan retirar el suavizante de esta parte de la colada. Isasaweis, creadora de contenido citada por El Mueble, sostiene que el producto puede formar una película sobre las fibras y hacer que la toalla absorba peor el agua.
La alternativa que propone es media taza de bicarbonato colocada en el compartimento destinado al detergente, con el objetivo de ayudar a suavizar las prendas y reducir los malos olores.
¿Cómo usar vinagre blanco para lavar las toallas?
Otra de las recomendaciones consiste en sustituir el suavizante por vinagre blanco o vinagre de limpieza en el cajetín correspondiente de la lavadora.
La creadora de contenido Carol Méndez aconseja utilizarlo especialmente al lavar toallas y mantas para evitar que los textiles queden ásperos o apelmazados. La idea es incorporar el vinagre al ciclo de lavado en lugar del suavizante, sin necesidad de aumentar la cantidad de producto.
Este método se puede combinar con otras medidas sencillas, como evitar sobrecargar el tambor y utilizar una cantidad moderada de detergente.
El truco para que las toallas queden más esponjosas
Orden con Paz, por su parte, recomienda lavar las toallas por separado, no llenar demasiado la lavadora y utilizar poco detergente. En su método también incorpora un programa corto a 40 °C y presta especial atención al secado.
Después del lavado, utiliza la secadora con bolas de secado, a las que añade una pequeña cantidad de aceite esencial. Según explica, estas ayudan a evitar que las toallas se apelmacen y pueden favorecer un secado más rápido.
El objetivo es que las fibras recuperen una textura más mullida sin depender del suavizante.
¿Vinagre o bicarbonato: cuál elegir?
Ambas alternativas aparecen en los métodos compartidos por las especialistas, aunque cumplen funciones diferentes dentro de estas rutinas de limpieza.
El vinagre se propone como sustituto del suavizante, mientras que el bicarbonato se utiliza como apoyo durante el lavado para ayudar a controlar olores y mejorar la sensación de las prendas.
En cualquier caso, también resulta importante no abusar del detergente, dejar suficiente espacio en el tambor y asegurarse de que las toallas queden completamente secas antes de guardarlas.