El aire acondicionado se convirtió en un aliado para enfrentar las altas temperaturas, pero también sigue rodeado de mitos sobre sus efectos en la salud. Muchas personas creen que puede causar un resfriado, aunque los especialistas aclaran que el verdadero problema suele estar relacionado con un uso inadecuado del equipo. Así lo explicó el neumólogo Diego Rodríguez, jefe del Servicio de Neumología del Hospital del Mar, en declaraciones recogidas por La Vanguardia.
Según el especialista, el aire acondicionado no produce infecciones respiratorias por sí mismo. Sin embargo, cuando enfría demasiado el ambiente o reduce excesivamente la humedad, puede irritar las vías respiratorias y provocar síntomas que con frecuencia se confunden con un resfriado.
Por qué el aire acondicionado no provoca resfriados
El doctor Rodríguez recordó que el resfriado es una infección causada por virus, por lo que el aire acondicionado no puede originarlo directamente.
Lo que sí puede ocurrir es que el aire frío y seco reseque las vías respiratorias y genere molestias como tos, congestión nasal, sequedad en la nariz o irritación de garganta, incluso en ausencia de fiebre u otros signos propios de una infección.
Además, advirtió que un equipo sin el mantenimiento adecuado puede acumular microorganismos capaces de provocar enfermedades respiratorias, motivo por el cual la limpieza periódica resulta fundamental.
Cuál es la temperatura recomendada para evitar molestias
Uno de los errores más frecuentes, según el neumólogo, es ajustar el aire acondicionado a temperaturas demasiado bajas, por debajo de los 22 °C.
El especialista recomienda mantener el ambiente entre 22 y 24 °C, ya que este rango permite refrescar los espacios sin someter al organismo a cambios térmicos bruscos ni favorecer la irritación de las vías respiratorias.
También aconseja evitar diferencias muy marcadas entre la temperatura del interior y la del exterior, pues esos cambios pueden aumentar la sensación de malestar, especialmente en personas con mayor sensibilidad respiratoria.
Qué síntomas pueden indicar que el aire acondicionado está afectando las vías respiratorias
Cuando el equipo se utiliza durante muchas horas o con una temperatura excesivamente baja, pueden aparecer señales como:
- Tos seca o irritativa.
- Congestión nasal.
- Sequedad en la nariz.
- Irritación o dolor de garganta.
- Aumento de la mucosidad.
- Molestias al respirar.
El especialista señaló que, si estos síntomas se acompañan de fiebre o deterioro del estado general, ya no se trataría únicamente de una irritación y sería recomendable consultar a un profesional de la salud para descartar una infección.
Asimismo, indicó que las personas con enfermedades respiratorias como asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) pueden ser más propensas a sufrir un empeoramiento de sus síntomas cuando permanecen expuestas durante mucho tiempo al aire muy frío o seco.
Cómo usar correctamente el aire acondicionado para proteger la salud
Para reducir el riesgo de molestias respiratorias, el neumólogo recomienda utilizar el equipo de manera moderada y realizar un mantenimiento periódico.
Entre las principales recomendaciones se encuentran mantener una temperatura estable, evitar dirigir el flujo de aire directamente hacia la cara, ventilar los espacios con regularidad y limpiar los filtros conforme a las indicaciones del fabricante.
También considera que dormir con el aire acondicionado encendido no representa un problema, siempre que la temperatura esté correctamente regulada y el ambiente no sea excesivamente frío o seco.
En conclusión, el especialista sostiene que el aire acondicionado puede ser una herramienta útil para mejorar el confort durante el verano, siempre que se utilice de forma responsable y con una configuración adecuada.