

El proyecto de la Torre Rise se erige en el área metropolitana de Monterrey, en México, con la intención de sobrepasar los 475 metros y, de este modo, establecer un nuevo récord regional en altura.
Diseñada como una torre de 100 pisos, la construcción tiene como objetivo integrar usos residenciales, comerciales y turísticos para transformar la zona en un nuevo centro de actividad.
Los promotores sostienen que la torre será un imán para inversión extranjera y turismo, conectada mediante transporte público y concebida para integrarse con el entorno urbano. Su ubicación estratégica, próxima a vías principales y al aeropuerto, busca mejorar la conexión entre el centro histórico y los núcleos de negocio de la ciudad.
¿Cómo será el edificio más alto de Latinoamérica?
El proyecto incorpora un mirador de varios niveles, el SkyDeck 360° y combina departamentos, oficinas y hospedaje en una única torre. Además, contará con un acceso directo al Metro y estará vinculado a corredores viales que conectan con el Aeropuerto Internacional y el Estadio BBVA, sede de eventos de alto impacto.

Entre sus elementos urbanos destaca un puente peatonal que cruzará el río local para unir barrios y facilitar la movilidad. Las obras de entorno incluyen mejoras en avenidas y la ampliación de espacio público para absorber el incremento del flujo peatonal.
¿Cuáles son los mayores desafíos del edificio más alto de Latinoamérica?
Los responsables del diseño enfrentaron el desafío de mitigar el impacto del viento a grandes alturas; por tal motivo, optaron por esquinas curvas y soluciones estructurales que aumentan la estabilidad. La utilización de materiales avanzados y la integración de amortiguadores serán fundamentales para hacer frente a cargas dinámicas.
La ingeniería también consideró sistemas de seguridad sísmica y logística vertical para servicios y evacuación, requisitos indispensables en rascacielos que superan los 400 metros.









