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Lavar las sábanas no consiste únicamente en ponerlas en la lavadora y agregar detergente. La temperatura del agua también cumple un papel importante, especialmente porque la ropa de cama acumula sudor, grasa corporal, células de piel y otros residuos durante las horas de descanso.

Por eso, una de las principales recomendaciones para quienes buscan una limpieza más profunda es lavar las sábanas con agua caliente, siempre que la etiqueta del fabricante permita utilizar esa temperatura. El calor puede ayudar a reducir los ácaros del polvo y eliminar alérgenos que quedan atrapados en los tejidos.

¿Es mejor lavar las sábanas con agua caliente o con agua fría?

Para una limpieza más profunda de la ropa de cama, el agua caliente es la opción recomendada cuando el tejido lo permite. Diferentes servicios de salud recomiendan lavar la ropa de cama a alrededor de 60 °C para ayudar a eliminar los ácaros del polvo.

Esto es especialmente relevante para las personas sensibles a los alérgenos de los ácaros, ya que estos organismos pueden encontrarse en colchones, almohadas y sábanas. Además, sus residuos pueden permanecer en los tejidos y actuar como desencadenantes de alergias.

No obstante, esto no significa que todas las sábanas deban lavarse obligatoriamente con agua caliente. La etiqueta de cuidado de cada prenda es la primera referencia, porque algunos materiales pueden encogerse, perder color o deteriorarse si se someten a temperaturas elevadas.

Lavar las sábanas en agua caliente o en agua fría: cuál es la forma correcta y por qué recomiendan hacerlo solo de una manera.
Lavar las sábanas en agua caliente o en agua fría: cuál es la forma correcta y por qué recomiendan hacerlo solo de una manera.

¿Por qué recomiendan lavar las sábanas con agua caliente?

La principal razón está relacionada con los ácaros del polvo, unos organismos microscópicos que pueden vivir en la ropa de cama y alimentarse de las células de piel que las personas desprenden naturalmente.

Las recomendaciones de distintos servicios de salud señalan que lavar la ropa de cama a 60 °C puede ayudar a eliminar estos ácaros y disminuir la presencia de sus alérgenos.

Además, el proceso de lavado no depende únicamente de la temperatura. El detergente, el movimiento de la lavadora, el enjuague y el posterior secado también intervienen en la eliminación de suciedad y microorganismos. Los CDC explican que la acción de lavado combina factores mecánicos, químicos y térmicos.

¿Qué pasa si lavo las sábanas con agua fría?

El agua fría puede ser una alternativa cuando las instrucciones de la tela no permiten temperaturas altas o cuando se busca proteger determinados tejidos.

Sin embargo, no ofrece el mismo efecto frente a los ácaros que un ciclo de 60 °C. Algunas guías médicas señalan que el lavado a temperaturas inferiores puede retirar temporalmente los alérgenos, pero no necesariamente eliminar los ácaros presentes en la ropa de cama.

Por esta razón, si las sábanas son aptas para un lavado caliente, esta alternativa puede resultar más conveniente para una limpieza profunda.

¿Cada cuánto se deben lavar las sábanas?

Las recomendaciones para el cuidado de la ropa de cama suelen apuntar a lavar las sábanas con frecuencia semanal, especialmente en hogares donde hay personas sensibles a los ácaros del polvo. Algunas instituciones sanitarias aconsejan cambiar y lavar la ropa de cama semanalmente y utilizar ciclos de 60 °C cuando el material lo permita.

La frecuencia también puede aumentar si hay sudoración abundante, mascotas que duermen sobre la cama o alguna situación que ensucie directamente las sábanas.

¿Cómo lavar las sábanas correctamente en la lavadora?

Para conseguir una buena limpieza, no basta con elegir la temperatura adecuada. También conviene tener en cuenta algunos pasos sencillos:

  • Revise la etiqueta: confirme cuál es la temperatura máxima recomendada para el tejido.
  • No sobrecargue la lavadora: las sábanas necesitan espacio para moverse y permitir que el agua y el detergente circulen correctamente.
  • Use la cantidad indicada de detergente: agregar más producto no significa necesariamente obtener mejores resultados.
  • Seleccione un ciclo adecuado: si las instrucciones de la prenda lo permiten, un ciclo de 60 °C puede ser una opción para una limpieza más profunda.
  • Seque completamente las sábanas: no las deje húmedas dentro de la lavadora durante horas. Los CDC recomiendan no dejar textiles húmedos en las máquinas durante la noche.
  • No mezcle indiscriminadamente la ropa de cama: separar las sábanas de prendas muy sucias puede facilitar el proceso de lavado.