

A mediados del siglo XVIII, un comerciante de Boston desembarcó unos 60 caballos en Isla Sable, un banco de arena desierto en pleno Atlántico, frente a Canadá. Más de 250 años después, sus descendientes siguen ahí, completamente salvajes, y el ADN reveló de dónde venían en realidad. No es la primera vez que la ciencia sorprende con lo que esconden los caballos.
Durante mucho tiempo se repitió que esos animales eran sobrevivientes de un naufragio español y que habían llegado a la costa a nado. Esa versión alimentó el misterio de la isla durante décadas, hasta que la genética contó otra historia.
Isla Sable: por qué un comerciante de Boston desembarcó 60 caballos
En 1760, el comerciante y armador bostoniano Thomas Hancock —tío de John Hancock, uno de los padres fundadores de Estados Unidos— llevó cerca de 60 caballos a Isla Sable, a unos 175 km del punto más cercano de la costa de Nueva Escocia. Esos animales habían sido confiscados a los colonos acadianos, los franceses expulsados por los británicos a fines de la década de 1750.
Hancock quería montar un negocio ganadero: los caballos se reproducirían solos y los vendería con el tiempo. Murió en 1764, sin ver ganancias. En esa isla barrida por el viento, el frío y la arena, los animales se asilvestraron y, generación tras generación, se volvieron más bajos y resistentes.

Qué reveló el ADN de los caballos de Isla Sable
La leyenda sostenía que descendían de caballos españoles. Pero un estudio genético publicado en 2007 en la revista Journal of Heredity (Oxford University Press) descartó esa idea: al comparar a la población con 15 razas canadienses y 5 españolas sobre 1093 caballos analizados, el ADN no mostró parentesco con las razas ibéricas.
El análisis los emparentó con caballos de tiro ligero y de trabajo del este de Canadá, la vieja raza “acadiana”, y estudios posteriores apuntaron además a un origen nórdico. Hoy la población está tan diferenciada que perderla afectaría la diversidad genética equina de Canadá más que la pérdida de cualquier otra raza.
Datos clave de los caballos salvajes de Isla Sable
- 1760: Thomas Hancock desembarca unos 60 caballos acadianos en la isla.
- 175 km: distancia aproximada entre Isla Sable y el punto más cercano de Nueva Escocia (unos 290 km de Halifax).
- 2007: el estudio de ADN, sobre 1093 caballos, descarta el origen español.
- 1960: los caballos reciben protección legal y se prohíbe toda intervención humana.
- 450 a 550: ejemplares actuales, un máximo histórico (antes oscilaban entre 200 y 400).
Verlos en persona no es sencillo: desde 2013 Isla Sable es una Reserva de Parque Nacional administrada por Parks Canada y solo se llega en avioneta o embarcación con autorización previa. El resto del tiempo, la manada de unos 500 caballos tiene la isla entera para ella sola.










