Estados Unidos avanzó con uno de sus proyectos militares más ambiciosos al confirmar el desarrollo del F-47, un nuevo avión de combate de sexta generación que forma parte del programa Next Generation Air Dominance (NGAD) de la Fuerza Aérea.
La iniciativa busca reemplazar al histórico F-22 Raptor, considerado durante años uno de los cazas más avanzados del mundo. El nuevo modelo apunta a operar en escenarios de alta complejidad, especialmente ante el crecimiento militar de potencias como China.
Qué se sabe del nuevo F-47 de Estados Unidos
En marzo de 2025, la Casa Blanca confirmó que Boeing fue seleccionada para desarrollar la plataforma, tras imponerse a Lockheed Martin en la competencia por el contrato.
El avión fue designado oficialmente como F-47 y está pensado como un caza tripulado de largo alcance, con capacidades furtivas mejoradas, sensores avanzados y sistemas preparados para integrarse con drones de apoyo conocidos como Collaborative Combat Aircraft (CCA).
Según autoridades estadounidenses, prototipos experimentales del programa ya realizaron vuelos de prueba durante varios años bajo estricta reserva.
Por qué el F-47 es clave para la estrategia militar de EE.UU.
El proyecto NGAD es considerado una pieza central para el futuro de la superioridad aérea estadounidense. La aeronave está diseñada para operar en regiones de alta tensión como el Indo-Pacífico, donde Washington sigue de cerca el avance tecnológico y militar chino.
Entre sus características proyectadas aparecen:
- Mayor alcance operativo que los cazas actuales.
- Tecnología stealth más avanzada que la del F-22.
- Mejor mantenimiento y disponibilidad operativa.
- Integración con sistemas de combate autónomos y nuevas redes de mando.
Desde la Fuerza Aérea señalaron que el F-47 representa un “salto generacional” respecto a los aviones de quinta generación.
Cuándo entraría en servicio el nuevo caza
Aunque gran parte del programa permanece clasificado, Estados Unidos proyecta desplegar el F-47 durante la década de 2030.
El desarrollo también supone un impulso estratégico para Boeing, que refuerza así su división de defensa tras varios años marcados por dificultades en otros programas militares y comerciales.