

Colombia podría enfrentar uno de los episodios más complejos de sequía en Colombia en los últimos años, según las proyecciones climáticas oficiales. Tras meses marcados por intensas lluvias, las alertas ahora apuntan a un cambio drástico en las condiciones del clima.
El posible desarrollo del fenómeno de El Niño en el segundo semestre ha encendido las alarmas en entidades del Gobierno, que ya avanzan en medidas preventivas para evitar afectaciones en servicios como el agua y la energía.

Pronóstico climático y riesgo de sequía
De acuerdo con las autoridades ambientales, existe una alta probabilidad de que El Niño se consolide en los próximos meses, un evento asociado al aumento de la temperatura del océano y a cambios en las dinámicas atmosféricas. Este fenómeno suele generar reducción de lluvias en varias regiones del país.
El Ministerio de Ambiente explicó que “El Niño es un cambio en las dinámicas atmosféricas ocasionado por el aumento en la temperatura del océano”, lo que puede traducirse en periodos prolongados de sequía. Por ello, se recomienda el almacenamiento de agua para uso doméstico, agrícola y pecuario.
Preparativos en Bogotá y medidas de prevención
En Bogotá, las autoridades locales ya iniciaron acciones para anticiparse a los posibles efectos del fenómeno. El alcalde Carlos Fernando Galán sostuvo reuniones con entidades nacionales para evaluar la capacidad del sistema hídrico y definir estrategias de respuesta.

Tras estos encuentros, se destacó la necesidad de actuar de forma coordinada. Según el director de la UNGRD, la meta es trabajar de “manera mancomunada para proteger a los bogotanos de que vuelvan a vivir lo que ya vivieron en el 2024”. Además, el Distrito revisa la capacidad de infraestructuras clave, en un contexto donde la prevención de cortes de agua se convierte en prioridad.











