El Gobierno de Estados Unidos mantiene controles estrictos para el ingreso de viajeros extranjeros, incluidos los ciudadanos colombianos. Aunque no se trata de una medida nueva, las autoridades migratorias refuerzan la aplicación de normas vigentes que pueden derivar en la negación de entrada si el pasaporte presenta fallas formales.
Para quienes planean viajar, un detalle mínimo puede marcar la diferencia entre ingresar sin inconvenientes o quedar varados en el aeropuerto. Los controles comienzan incluso antes del vuelo, ya que las aerolíneas verifican la documentación, y continúan luego en los puntos oficiales de migración.
Con el aumento de los viajes internacionales, también se incrementaron los casos de personas a las que se les impide el ingreso por errores en el pasaporte, una situación que en la mayoría de los casos puede evitarse con una revisión previa del documento.
Atención: errores en el pasaporte que impiden ingresar a Estados Unidos
Antes de viajar, las autoridades recomiendan verificar que el pasaporte esté en óptimas condiciones físicas y administrativas. Uno de los errores más frecuentes es la imprecisión en los datos personales, como letras mal escritas, nombres incompletos, apellidos desactualizados o información que no coincide con los tiquetes aéreos ni con otros documentos de viaje.
Las autoridades migratorias exigen que todos los datos coincidan exactamente. Cualquier diferencia puede generar demoras, observaciones adicionales o, en determinados casos, la negación del ingreso al país.
Pasaporte dañado, páginas disponibles y vigencia mínima exigida
Otro motivo habitual de rechazo es no contar con páginas en blanco suficientes en el pasaporte para los sellos migratorios, visas o autorizaciones de viaje. Si el documento no dispone del espacio necesario, el viajero puede ser inadmitido al momento del control.
También es obligatorio que el pasaporte tenga una vigencia mínima acorde a los requisitos migratorios, que varían según la nacionalidad y el tipo de viaje, pero que en la práctica suelen exigir varios meses de validez al momento del ingreso.
Además, el documento no puede estar deteriorado: desgarros, humedad, manchas, páginas arrancadas o etiquetas no oficiales son causales suficientes para que las autoridades impidan el ingreso a Estados Unidos y ordenen el retorno al país de origen.