El Gobierno nacional prepara una reforma integral de las normas de tránsito que podría modificar varios de los gastos que actualmente enfrentan los conductores, desde las multas hasta la expedición de licencias y la revisión técnico-mecánica.
La iniciativa surgió durante un Consejo de Ministros realizado en Barranquilla, donde el presidente Abelardo De La Espriella le pidió a la ministra de Transporte, Elsa Noguera, avanzar de manera inmediata en la elaboración de un nuevo marco normativo que posteriormente deberá ser presentado ante el Congreso.
Nuevo Código de Tránsito: las multas podrían bajar hasta un 50 %
Uno de los principales cambios propuestos apunta directamente al bolsillo de los conductores. El Ejecutivo plantea una reducción de hasta el 50 % en el valor de las multas por infracciones de tránsito.
El argumento del Gobierno es que la normativa vigente, sancionada en 2002 y modificada en diferentes oportunidades desde entonces, ya no refleja adecuadamente la realidad económica de los hogares y puede generar cargas demasiado elevadas.
La reforma también contempla modificar los cursos que permiten acceder a descuentos sobre las sanciones. En este caso, se propone disminuir su costo en un 25 %.
Para avanzar en ese objetivo, se buscará eliminar algunos de los requisitos de infraestructura exigidos actualmente para habilitar los Centros Integrales de Atención. La intención es ampliar la oferta y permitir que las propias autoridades de tránsito puedan brindar estas capacitaciones.
Licencias de conducción: qué cambiaría para los conductores
Otro de los puntos centrales tiene que ver con las licencias de conducción. La propuesta contempla reducir el costo que deben afrontar los ciudadanos para obtenerlas y ampliar su período de vigencia.
Según el proyecto anunciado por el Ejecutivo, el plazo pasaría de ocho a diez años, lo que permitiría espaciar las renovaciones y reducir los gastos asociados al trámite.
Sin embargo, estas modificaciones todavía forman parte de una iniciativa que deberá ser presentada y discutida en el Congreso, por lo que no se encuentran vigentes.
Qué pasará con las fotomultas
Los sistemas de detección electrónica de infracciones, conocidos popularmente como fotomultas, también estarán incluidos dentro de la revisión.
El plan contempla establecer mayores exigencias para la calibración de los equipos y reforzar los controles vinculados con su instalación y funcionamiento. El objetivo es reducir la posibilidad de que los conductores reciban cobros derivados de errores en las mediciones.
Además, el Gobierno prevé realizar una auditoría al Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT) y al Sistema Integrado de Información sobre Multas y Sanciones por Infracciones de Tránsito (SIMIT).
La revisión buscará simplificar los procesos de cobro y detectar posibles duplicaciones dentro de los sistemas.
Revisión técnico-mecánica, grúas y patios: los otros cambios previstos
La reforma también alcanzará a la revisión técnico-mecánica de los vehículos. El Gobierno pretende analizar tanto su costo como la periodicidad con la que los propietarios deben realizarla.
Entre las modificaciones planteadas aparece la posibilidad de volver a ampliar de cinco a seis años el período de exención para los carros nuevos.
Por último, también se buscará reducir los gastos vinculados con el servicio de grúas y la permanencia de vehículos en patios de retención, otros dos conceptos que pueden incrementar considerablemente el costo que enfrenta un conductor luego de una infracción o inmovilización.
Por ahora, se trata de los lineamientos para la elaboración de una reforma que deberá atravesar el trámite legislativo correspondiente antes de convertirse en una nueva normativa. Por lo tanto, las reducciones y modificaciones anunciadas todavía no comenzaron a aplicarse.