

La Alcaldía de Bogotá, mediante el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), se encuentra en proceso de estructuración de una alianza público-privada (APP) en colaboración con la Corporación Financiera Internacional (IFC), parte del Grupo Banco Mundial. Esta iniciativa tiene como propósito impulsar una obra vial de gran escala destinada a mejorar la circulación en el occidente de la ciudad.
En horas pico, los desplazamientos pueden duplicar su duración habitual, lo que impacta negativamente en la movilidad diaria y en la productividad de los ciudadanos.
La iniciativa retoma un proyecto concebido hace más de seis décadas, que, tras varios intentos fallidos, se encuentra en una etapa técnica crucial. Según reporta La FM, el objetivo es establecer un corredor continuo de sur a norte que contribuya a descongestionar las áreas con mayor flujo vehicular de la capital.
Bogotá enfrenta, desde hace años, uno de sus mayores desafíos urbanos: la congestión vial. La capital colombiana se posiciona entre las ciudades con el tráfico más problemático del mundo, formando parte del grupo con los niveles más altos de congestión en América Latina, según el TomTom Traffic Index 2025.
La nueva mega avenida que unirá Bogotá de sur a norte
El esquema general incluye:
- ALO Sur, con un recorrido cercano a los 10 kilómetros
- ALO Centro, de aproximadamente 6 kilómetros
- ALO Norte, con una extensión similar
La Avenida Longitudinal de Occidente (ALO) estará compuesta por tres tramos que, en conjunto, suman 22,6 kilómetros de extensión. El trazado conectará el municipio de Soacha con el norte de Bogotá, hasta la calle 153.
Según la información oficial del IDU, el proyecto contempla una vía arterial de gran capacidad, con un ancho que oscila entre los 90 y más de 100 metros, diseñada para articular el borde occidental de la ciudad y mejorar la conexión entre distintos puntos estratégicos.
La APP en estructuración se concentra actualmente en el tramo central, que va desde la calle 13 (avenida Centenario) hasta la calle 80, una de las zonas con mayor presión de tráfico.

¿Qué localidades y cuántas personas se beneficiarán?
Desde el punto de vista estratégico, la obra cumple un doble rol: completar la conexión entre la ALO Norte y la ALO Sur y actuar como una alternativa para descongestionar uno de los corredores más críticos de Bogotá.
Las localidades con mayor impacto serían Suba, Engativá, Fontibón, Kennedy y Bosa, además de sectores con alta concentración de población de estratos 1, 2 y 3. El corredor también permitiría aliviar la carga vehicular en vías paralelas que hoy concentran buena parte del tráfico del occidente de la ciudad.
Proyecciones citadas por el Concejo de Bogotá estiman que el tramo central de la ALO podría beneficiar de manera directa a más de 2,7 millones de personas, principalmente a través de la reducción de tiempos de desplazamiento y una mejor conectividad vial.

Qué se necesita para el inicio de las obras
En primer lugar, se desarrolla la fase de estructuración, que incluye estudios técnicos, financieros y jurídicos para definir la viabilidad del modelo de alianza público-privada. Luego, se abrirá un proceso de licitación pública para seleccionar al socio privado encargado de financiar, construir y operar el corredor.
El avance del proyecto no implica el inicio inmediato de la construcción. Antes de que las máquinas entren en operación, la iniciativa debe cumplir varias etapas formales.
Solo después de completar estos pasos y firmar el contrato correspondiente, podría darse inicio a la etapa de construcción, siempre que se cumplan las condiciones previstas en el proyecto.









