

La inflación en España sigue presionando el poder de compra de las familias: la inflación para el 2025 alcanzó a 3,5%, según datos oficiales.
Al mismo tiempo, el euro cotiza ligeramente a la baja y se cambia el 19 de febrero de 2026 1 euro equivalía aproximadamente a 1,1773 dólares estadounidense
En tanto, al 19 de febrero de 2026, la tasa de referencia oficial del euro era 1,1753 USD por euro según el BCE.
Este escenario de volatilidad constante entre una y otra moneda llevó a miles de ahorristas a abrir cuentas en dólares o libras para protegerse de la pérdida de valor del euro.
La economía de Estados Unidos muestra datos mixtos de crecimiento y la Reserva Federal mantiene una postura cautelosa con tasas altas, lo que sigue respaldando el atractivo del dólar como moneda de refugio para los mercados.
Mientras crece la aversión al riesgo por la incertidumbre comercial global y con el objetivo de proteger estos ahorros, en España muchas personas han abierto cuentas en moneda extranjera.
Estas cuentas, también conocidas como cuentas en divisas, suponen una alternativa para muchos ciudadanos y el dólar es una de las monedas más elegidas.
Según explica Javier Mezcua, experto financiero en HelpMyCash, estas cuentas “funcionan como una cuenta corriente cualquiera, solo que en lugar de servir para almacenar euros, sirven para guardar dinero en otra moneda, como por ejemplo dólares, libras, etcétera."
Herramienta antes flexible ahora sujeta a retención automática del 19% en intereses
La secretaria de Estado de Hacienda ha expresado de manera inequívoca su postura respecto a la nueva normativa: “Un visado no es un derecho” y “un diferencial en dólares tampoco debe escapar al fisco”. Este mensaje es claro y directo: toda ganancia, sin importar su magnitud, estará sujeta a tributación desde el primer día.
Es fundamental que los contribuyentes comprendan la importancia de cumplir con esta disposición, ya que el fisco no permitirá excepciones. La transparencia en las declaraciones es esencial para evitar sanciones y asegurar el correcto funcionamiento del sistema tributario.

Retención del 19% en intereses de cuentas en dólares
La medida no distingue entre cuentas abiertas en España o en el extranjero: lo relevante es que el titular sea residente fiscal en España. Si la cuenta está en otro país y el banco extranjero ya ha practicado una retención, esta podrá descontarse en la declaración anual de la renta, aunque solo hasta el límite del 19%, gracias a los convenios de doble imposición.
Con esta medida los bancos españoles actúan como agentes de retención, e ingresarán de forma automática en Hacienda el 19% de los intereses generados en las cuentas en dólares, libras u otras divisas.
Tal como aclaran fuentes del Ministerio, “el contribuyente ya no decide; la retención es obligatoria”. De esta forma, el cliente recibirá únicamente el importe neto, después de impuestos.
Tributación de los intereses: Conoce los tramos del IRPF
El nuevo marco fiscal establece diferentes tipos impositivos en función del monto de los intereses generados:
- Hasta 6000 euros: 19%
- Entre 6000 y 50.000 euros: 21%
- Entre 50.000 y 200.000 euros: 23%
- Entre 200.000 y 300.000 euros: 27%
- Más de 300.000 euros: 28%
Los tramos de intereses se clasifican de acuerdo a los siguientes criterios:
Las personas que poseen cuentas en divisas en el extranjero deben observar ciertos requisitos legales:
- Modelo 720: si el saldo total excede los 50.000 euros al 31 de diciembre, es necesario informar antes del 31 de marzo del año siguiente. Las sanciones por incumplimiento pueden llegar a los 20.000 euros.
- Conversión a euros: los intereses deben ser declarados en euros, utilizando el tipo de cambio oficial del BCE correspondiente al día anterior.
- Retención extranjera deducible: esto es aplicable únicamente si existe un convenio de doble imposición con el país en cuestión.
Es recomendable considerar ciertas pautas antes de optar por una cuenta en moneda extranjera:
- Comparar comisiones: buscar cuentas multidivisa sin gastos de mantenimiento.
- Calcular la rentabilidad neta: restando la retención del 19% y las posibles comisiones.
- Diversificar plazos: no concentrar todos los ahorros en una sola divisa o depósito.
- Guardar justificantes: conservar contratos y resguardos de cambio.
- Planificar la retirada: fijar un tipo de cambio objetivo y evitar improvisar.













