Si la Reserva Federal (Fed) rehiciera su índice de vulnerabilidad para incluir también a los países avanzados, además de los emergentes, probablemente encontraría a Estados Unidos como el quinto más frágil del mundo. Los cálculos, que circulan en el área económica del gobierno brasileño, ilustran la debilidad del polémico estudio del banco central estadounidense que la semana pasada impactó fuerte en el mercado.

El estudio de la Fed peca por falta de base teórica y por los errores empíricos, afirmó un técnico el gobierno. El trabajo, presentado en el informe anual de política monetaria del BC de Estados Unidos, coloca a Brasil como el segundo país más vulnerable al retiro de los estímulos monetarios, detrás de Turquía, en un pelotón que incluye a India, Indonesia y Sudáfrica.

De cierta forma, corrobora el sello de los Cinco Frágiles, expresión creada por analistas del Morgan Stanley para designar a esos mismos países como los más vulnerables al cambio.

El estudio incluye solamente a 15 emergentes, y si se aplicaran los mismos criterios, Estados Unidos estaría en una situación embarazosa por la deuda pública de 106% del PBI, el déficit en cuenta corriente de 2,7% del PBI y las reservas internacionales en proporción del PBI cercanas a cero, como se puede esperar en un país que emite la moneda de reserva internacional.

Las críticas, que entonan también los economistas privados, colocan en jaque un informe central de una de las instituciones con más concentración de PhDs en economía del planeta.

El trabajo, publicado la semana pasada, tiene fallas básicas y construye conclusiones serias a partir de lo que economistas llaman regresión espuria, de acuerdo al técnico del gobierno brasileño.

El estudio sostiene que los países cuyas monedas tuvieron una mayor devaluación desde el 30 de abril de 2013, cuando la Fed comenzó a retirar estímulos monetarios, son justamente los que tienen peor puntaje en un índice de vulnerabilidad. Una regresión analítica presentada en el informe, técnica estadística que busca capturar la relación entre datos, mostró que el índice de vulnerabilidad explica la desvalorización cambiaria en 71% de las situaciones.

La Fed no detalla exactamente cómo calculó el índice de vulnerabilidad, lo que es poco común en trabajos científicos. Dice que se construye en base a seis indicadores: déficit en cuenta corriente en relación al PBI; deuda pública bruta como proporción del PBI; inflación promedio de los últimos tres años; cambio en el crédito en relación al PBI en los últimos cinco años; razón entre la deuda externa total y las exportaciones; y reservas como proporción del PBI.

Una de las principales críticas es que con la elección aleatoria de indicadores para alimentar una regresión es posible probar virtualmente cualquier cosa.

Los indicadores elegidos por la Fed son bastante cuestionables, dijo el técnico. La relación entre reservas internacionales y PBI, por ejemplo, no dice mucho sobre la vulnerabilidad, porque solamente muestra la caja en moneda fuerte de un país en relación a los bienes y servicios producidos a lo largo de un año. Lo usual es comparar las reservas con los compromisos en moneda extranjera del país.

Otro dato altamente cuestionable es el aumento del crédito como proporción del PBI. En el caso de un país como Brasil, con un volumen de crédito pequeño, se da un crecimiento más alto que no necesariamente indica vulnerabilidad. El déficit en cuenta corriente, como proporción del PBI dice poco si, como en Brasil, 80% se financia por inversiones directas.

La extrapolación de los criterios de la Fed muestra sus límites: ¿si la inflación más baja deja un país más vulnerable, que decir de la deflación? ¿Si menos crecimiento del crédito hace que el país sea menos vulnerable, sería positiva la contracción de los financiamientos en Estados Unidos, que está en el centro de la crisis reciente? la muestra que utiliza la Fed, de solamente 15 países, es inferior al mínimo exigido para llegar a conclusiones mínimamente confiables. Figura en la primera página de los manuales de estadística: no puede hacerse una regresión analítica con una muestra de 15 países, dijo el técnico del gobierno.