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Un ciclón bomba se aproxima este fin de semana a la costa este de Estados Unidos y parte el cielo en dos, con un contraste extremo entre zonas de nieve intensa y otras casi sin acumulación. Ya hay alertas rojas por lluvias, caída de nieve y vientos severos, con riesgo de ventiscas, inundaciones costeras y fuertes impactos en el transporte.

El sistema se intensificará rápidamente al avanzar por el Atlántico, elevando los vientos y el oleaje, y generando demoras masivas en aeropuertos desde el sudeste hasta el noreste. Tramos clave de las interestatales I-95, I-85, I-81, I-77, I-64 y I-40 podrían quedar virtualmente paralizados en los momentos más críticos.

¿Qué zonas están bajo alerta roja por lluvias y caída de nieve?

Desde el viernes por la noche y durante el sábado, el sudeste quedará bajo el núcleo de nieve y mezcla invernal, con varias pulgadas acumuladas en Carolina del Norte, el norte de Carolina del Sur y el sur de Virginia. En este tramo, varias ciudades clave ya figuran bajo alerta por nieve intensa o condiciones de ventisca:

  • Charlotte, Carolina del Norte
  • Raleigh, Carolina del Norte
  • Greensboro, Carolina del Norte
  • Norfolk, Virginia
  • Virginia Beach, Virginia
  • Wilmington, Delaware
  • Atlantic City, Nueva Jersey

En el noreste, el escenario depende de pocos kilómetros: el límite entre aire seco y humedad atlántica definirá si hay rutas limpias o calzadas cubiertas y resbaladizas.

Se esperan 6–12 pulgadas en el sudeste de Massachusetts y 3–6 pulgadas en el resto del sudeste de Nueva Inglaterra, Long Island y áreas costeras de Nueva Jersey y Delaware, con mejores chances para Boston y Providence que para Nueva York o Filadelfia.

Ya hay alertas rojas por lluvias, caída de nieve y vientos severos, con riesgo de ventiscas, inundaciones costeras y fuertes impactos en el transporte.

¿Por qué se lo considera un ciclón bomba y qué riesgos adicionales trae?

Se habla de ciclón bomba cuando la presión atmosférica cae 24 milibares o más en 24 horas; eso es lo previsto para el sábado, cuando el sistema alcance la costa atlántica y se convierta en un nor’easter potente. Esta rápida profundización explica la combinación de vientos extremos, nieve intensa y visibilidad muy reducida en las zonas más afectadas.

A esto se suma la luna llena, que eleva las mareas astronómicas y aumenta el riesgo de inundaciones costeras y erosión de playas. El agua puede ubicarse entre 2 y 4 pies por encima de lo normal desde Carolina del Norte hasta Nueva Inglaterra, por lo que se recomienda evitar traslados innecesarios, reprogramar viajes y seguir alertas oficiales locales en tiempo real.