Eddie Smith Jr., de 83 años, rechazó una oferta de más de u$s 400 millones por Grady-White Boats, la fabricante de botes que salvó de la quiebra en 1968. En lugar de vender, transfirió la propiedad a un trust y a una organización sin fines de lucro.
Smith confirmó la decisión en una entrevista con Fortune. Dijo que vio a otros dueños perder la cultura de sus empresas tras venderlas y que por eso eligió otro camino para Grady-White.
¿Cómo salvó Eddie Smith Jr. la empresa que hoy vale millones?
Smith compró Grady-White en 1968, a los 26 años, cuando la firma de Greenville, Carolina del Norte, estaba al borde de la quiebra. En los primeros años trabajó entre 80 y 100 horas semanales e invirtió sus ahorros para sostenerla.
Ese esfuerzo convirtió a Grady-White en una fabricante premium que hoy genera cientos de millones de dólares al año y recibió varios premios de satisfacción al cliente.
La cultura interna que construyó incluye beneficios poco habituales para el personal:
- Participación en las ganancias
- Sesiones semanales de desarrollo personal
- Un capellán corporativo
- Hasta u$s 400.000 anuales en programas de formación
¿Qué hizo Eddie Smith Jr. con la oferta millonaria en lugar de venderla?
En vez de quedarse con los u$s 400 millones, Smith traspasó las acciones con voto de Grady-White a un trust de propósito perpetuo. Esa figura impide que la empresa se venda en el futuro.
Las acciones sin voto pasaron a una organización sin fines de lucro que recibirá las ganancias. Los fondos irán a educación, salud, conservación ambiental e iniciativas comunitarias, bajo directorios independientes.