En esta noticia
Con un plan que busca intervenir directamente en los precios, la administración local apuesta por una medida inédita: crear una red de supermercados municipales en Nueva York para enfrentar el avance del costo de vida y garantizar productos básicos a precios más accesibles.
Nueva York lanza un plan millonario para frenar la inflación alimentaria
La propuesta, impulsada por el alcalde Zohran Mamdani, contempla una inversión inicial de 70 millones de dólares destinada a desarrollar espacios de venta gestionados por el propio Estado. El objetivo central es claro: reducir el impacto de la inflación alimentaria en Nueva York, que en la última década mostró un crecimiento muy por encima del promedio nacional.
Según datos oficiales, el precio de los alimentos en la ciudad se disparó cerca de un 66% en diez años, una suba que golpea con mayor fuerza a los sectores de menores ingresos. Frente a este escenario, el Gobierno local busca intervenir en la cadena de comercialización para ofrecer alternativas más económicas.
El modelo prevé que el municipio conserve la propiedad de los terrenos y absorba costos estructurales como alquileres y mantenimiento, lo que permitiría trasladar ese ahorro directamente al precio final de los productos.
Dónde estarán los primeros supermercados públicos
El proyecto tendrá su punto de partida en La Marqueta, un histórico mercado ubicado en East Harlem, donde se construirá el primer establecimiento desde cero. Sin embargo, la primera apertura oficial del programa está prevista para finales de 2027, en una locación que aún no fue confirmada.
La hoja de ruta del Gobierno es ambiciosa: instalar al menos un supermercado municipal en cada distrito de Nueva York antes de 2029. De esta manera, se busca garantizar una cobertura amplia y facilitar el acceso a alimentos frescos en zonas donde hoy predominan precios elevados o baja oferta.
Además, las autoridades adelantaron que estos comercios estarán enfocados exclusivamente en productos esenciales, dejando de lado rubros como el tabaco o la lotería, habituales en otros puntos de venta.
Polémica con comerciantes y pequeños negocios
El lanzamiento del programa no estuvo exento de tensiones. Diversas asociaciones de comerciantes expresaron su rechazo, al considerar que los supermercados gestionados por el Estado podrían generar una competencia desigual.
Desde el sector sostienen que el uso de fondos públicos para financiar estos espacios representa una ventaja difícil de igualar para los negocios independientes, que deben afrontar todos sus costos sin subsidios.
Aun así, desde la alcaldía defienden la iniciativa como una herramienta necesaria para intervenir en un mercado donde, aseguran, los precios dejaron de responder a la lógica de la competencia. El foco, remarcan, está puesto en garantizar el acceso a alimentos de calidad para la población trabajadora, uno de los grupos más afectados por la suba sostenida de precios.