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Cerrar las rejillas de ventilación en cuartos vacíos durante el verano es un error, según los expertos en climatización. Lejos de reducir el consumo eléctrico, esta práctica puede provocar fallas mecánicas en el sistema de aire acondicionado y subir la factura de luz.

Los sistemas de HVAC están diseñados para mantener un flujo de aire equilibrado en toda la vivienda, medido en pies cúbicos por minuto (CFM). Alterar ese balance afecta directamente el rendimiento y la vida útil del equipo.

Para qué sirven las rejillas de aire y por qué no deben cerrarse

Las rejillas funcionan como puntos de entrada y salida del aire: las de retorno extraen el aire caliente y las de suministro lo reemplazan con aire frío. Ambas trabajan en conjunto para mantener la temperatura en toda la casa.

Al cerrar una rejilla, el aire sigue recorriendo el conducto y, sin salida, genera presión positiva sobre el sistema. Ese aumento puede derivar en fallas en el motor del ventilador y el compresor —el equivalente, según los especialistas, a una arteria bloqueada.

Lejos de reducir el consumo eléctrico, esta práctica puede provocar fallas mecánicas en el sistema de aire acondicionado y subir la factura de luz.
Lejos de reducir el consumo eléctrico, esta práctica puede provocar fallas mecánicas en el sistema de aire acondicionado y subir la factura de luz.ChatGPT imagen ilustrativa | El Cronista USA

Qué pasa con el consumo eléctrico si se cierran las rejillas en verano

Cerrar las rejillas de aire en cuartos vacíos no reduce la factura: la presión extra obliga al motor y al compresor a trabajar más, lo que eleva el consumo de amperaje y baja la eficiencia del equipo.

La alternativa recomendada por los especialistas en HVAC son los dampers de mariposa, instalados en el conducto principal. Actúan como si ese ramal no existiera, sin alterar la presión global del sistema. Su instalación requiere un técnico certificado.