El sueño americano de Godfrey Wade, un veterano del Ejército de los Estados Unidos que llamó a este país su hogar durante más de cinco décadas, terminó de la manera más inesperada y cruel. Lo que comenzó como una detención de tráfico rutinaria por no usar una luz de giro en Conyers, Georgia, escaló rápidamente hasta convertirse en una orden de expulsión que lo separó de sus seis hijos y tres nietos.
A pesar de su servicio militar honorable en la 7.ª División de Infantería y de haber construido una vida como chef, diseñador de modas y entrenador de tenis, las autoridades migratorias ejecutaron su deportación a Jamaica el pasado fin de semana, dejando a su familia y abogados en una lucha desesperada por traerlo de vuelta.
La pesadilla de Wade tiene su origen en una orden de deportación de 2014 de la cual él nunca tuvo conocimiento. Según sus abogados, esta orden se derivó de un cheque sin fondos en 2007 —una deuda que ya había sido saldada— y un cargo por agresión simple en 2006 que no involucró violencia física.
El punto crítico del caso radica en una falla del sistema: Wade nunca recibió las notificaciones para presentarse a su audiencia judicial hace más de diez años. Los registros de la corte confirman que los documentos fueron enviados a una dirección incorrecta utilizada por ICE y devueltos como “no entregables”. Sin saber que era buscado, Wade continuó pagando sus impuestos y viviendo como un residente legal, ignorando que una “trampa” legal se cerraría sobre él en su próximo encuentro con la policía.

Los nuevos problemas de la política migratoria
El caso ha provocado la indignación de legisladores y activistas, quienes señalan que la deportación se llevó a cabo a pesar de que existía una apelación activa para reabrir su expediente. El congresista David Scott calificó la medida como parte de tácticas migratorias “crueles” y exigió que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) rinda cuentas por la falta de debido proceso.
- Impacto familiar: Wade fue trasladado de un centro de detención en Georgia a Luisiana antes de ser enviado a una isla que no visitaba desde que era un adolescente en 1975.
- Situación actual: Desde Jamaica, el veterano expresó su esperanza de que el sistema de justicia del país que juró proteger le dé finalmente la oportunidad de ser escuchado en una corte.
- Vulnerabilidad de veteranos: Defensores de los derechos de los inmigrantes advierten que este caso expone la fragilidad de miles de residentes permanentes que, a pesar de sus contribuciones, quedan atrapados en fallos administrativos sin retorno.
¿Qué sigue para Godfrey Wade?
Actualmente, su defensa legal busca una ley privada o una intervención extraordinaria del Board of Immigration Appeals para anular la orden y permitir su regreso legal. Mientras tanto, Wade intenta reconstruir una red de apoyo básica en una tierra que le resulta ajena, esperando que el gobierno estadounidense reconozca que su servicio militar y sus 50 años de raíces profundas merecen algo más que una expulsión sumaria.











