El pasaporte es el documento fundamental para viajar al exterior, ya que permite acreditar la identidad y nacionalidad de una persona ante las autoridades migratorias. Sin este requisito, no es posible ingresar ni salir legalmente de la mayoría de los países.
Estados Unidos no es la excepción, y cuenta con uno de los sistemas migratorios más estrictos del mundo. Los controles son realizados por organismos como la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Administración de Seguridad (TSA), que verifican la validez de la documentación antes del embarque y en los puntos de ingreso.
Estados Unidos niega el ingreso y la salida del país a los que tengan estos pasaportes vigentes
Según las normativas oficiales, tener el pasaporte vigente no garantiza poder viajar. El documento también debe estar en condiciones adecuadas. Se considera que un pasaporte puede ser rechazado si presenta:
- Páginas rotas o faltantes
- Daños por agua o humedad
- Información ilegible
- Foto deteriorada o alterada
- Tapa o encuadernación dañada
Cualquiera de estos problemas puede invalidar el documento y obliga a tramitar un pasaporte nuevo antes de viajar.
¿Cómo tramitar un pasaporte nuevo antes de viajar?
Tramitar un pasaporte nuevo antes de viajar es un paso clave para evitar problemas en el aeropuerto. El proceso en Estados Unidos es sencillo siempre y cuando se sigan estos pasos:
- Completar el formulario DS-11
- Sacar turno y presentarte en persona
- Presentar la documentación
- Pagar la tarifa (actualmente de USD 165)
- Esperar el procesamiento (6 a 8 semanas)