

El desagüe de la ducha es una de las secciones más difíciles de limpiar en la rutina de aseo. Debido a que se acumulan residuos como cabello y restos de jabón y otros productos que pueden quedar adheridos.
Uno de los trucos no muy conocidos pero bastante efectivo consiste en pulverizar vinagre blanco en esta zona y dejarlo actuar para combatir malos olores y ayudar a desprender suciedad.
¿Por qué es tan efectivo rociar vinagre en el desagüe del baño?
El desagüe de la ducha suele acumular cabellos, restos de jabón, grasa corporal, humedad y sarro superficial. A medida que pasa el tiempo, esa mezcla puede provocar malos olores y hacer que el agua comience a drenar con mayor lentitud.
El vinagre blanco contiene ácido acético, un componente que ayuda a aflojar parte de la suciedad adherida y a neutralizar olores. Por eso, puede ser útil como mantenimiento periódico entre limpiezas más profundas, aunque no reemplaza la remoción manual de cabellos ni resuelve una obstrucción importante.

¿Cómo rociar vinagre en el desagüe del baño de forma correcta?
Para aplicar este truco, primero hay que retirar los cabellos y residuos visibles de la rejilla. Luego, se debe rociar o verter una cantidad generosa de vinagre blanco dentro del desagüe.
Dejar actuar entre 20 y 30 minutos, y después enjuagar con abundante agua caliente. Si se busca reforzar la limpieza, se pueden colocar previamente dos o tres cucharadas de bicarbonato de sodio.













