

Colocar café molido en la entrada de la casa y en las ventanas se convirtió en un truco casero cada vez más recomendado para alejar plagas del hogar de forma natural. La práctica gana terreno como alternativa a los productos químicos.
La recomendación se apoya en las propiedades del café molido: sus compuestos, entre ellos la cafeína, alteran el sistema nervioso de distintos insectos y dificultan su movimiento.
¿Por qué el café molido repela a las plagas?
El motivo principal es químico: la cafeína afecta el sistema nervioso de varias especies, mientras que los aceites esenciales del café interfieren en su capacidad para detectar alimentos.
A esto se suma el olfato. El aroma intenso del café es percibido como una amenaza por muchas plagas, que evitan esas zonas, sobre todo en días de humedad y calor.
¿Qué plagas se alejan con el café molido en casa?
Antes de esparcirlo, conviene saber qué especies reaccionan a este método:
- Cucarachas: muy sensibles al aroma; conviene ubicarlo en grietas y zonas de paso.
- Hormigas: el café actúa como barrera natural que desalienta el cruce.
- Mosquitos y moscas: el aroma las mantiene alejadas de cocinas y ventanas.
- Pulgas y babosas: también evitan las zonas tratadas.
- Gatos: no toleran el olor y se alejan del área.

¿Cómo usar el café molido en la entrada de la casa?
La aplicación es simple: se esparcen pequeñas cantidades en el marco de las ventanas, en la entrada principal y en grietas de acceso. No requiere preparación adicional.
Frente a los tratamientos químicos, esta alternativa representa un ahorro directo. El resultado combina dos efectos: algunas plagas se alejan por el olor, y otras no logran ingresar a la zona tratada.













