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Un corte de luz prolongado puede descongelar los alimentos del freezer y volverlos inseguros, aún cuando al regresar parezcan estar otra vez congelados. Para despejar esa duda existe un truco casero, simple y muy difundido: dejar una moneda sobre un vaso de agua congelada.

En qué consiste el truco de la moneda en el congelador

El método es sencillo y requiere solo agua y una moneda:

  1. Llenar un vaso con agua y ponerlo en el congelador hasta que se solidifique por completo.
  2. Una vez congelado, colocar una moneda encima del hielo.
  3. Volver a dejar el vaso en el freezer, especialmente si vas a ausentarte por varios días o si se espera una tormenta que pueda cortar la electricidad.

Qué significa la posición de la moneda

Al regresar, la moneda funciona como un testigo de lo que pasó mientras no estabas:

  • Si la moneda quedó arriba, sobre la superficie: el congelador mantuvo el frío y los alimentos se conservaron congelados todo el tiempo. En principio, la comida es segura.
  • Si la moneda bajó hasta el medio o el fondo del vaso: hubo un corte de luz prolongado. El hielo se descongeló, la moneda se hundió y luego el agua volvió a congelarse con la moneda abajo. Eso indica que los alimentos pudieron descongelarse y conviene descartarlos.

La moneda “marca” si el hielo llegó a derretirse en algún momento, algo que a simple vista no se nota si la energía volvió antes de que regresaras.

Es importante que la comida no se descongele de forma inadecuada (o que pierda la cadena de frío) porque el frío solo detiene o inactiva las bacterias y microorganismos, pero no los elimina.Fuente: ShutterstockShutterstock

Qué dicen las pautas oficiales sobre la comida congelada

El truco de la moneda es una ayuda práctica, pero la decisión final sobre los alimentos debe apoyarse en las recomendaciones de seguridad alimentaria de FoodSafety:

  • Un congelador lleno y cerrado mantiene la temperatura segura durante unas 48 horas sin electricidad; si está a la mitad de su capacidad, alrededor de 24 horas.
  • La clave es mantener la puerta cerrada el mayor tiempo posible durante el corte.
  • Como regla general, los alimentos que conservan cristales de hielo o que se mantuvieron a 40 °F (unos 4 °C) o menos pueden volver a congelarse o consumirse.
  • Ante la duda, la pauta oficial es clara: si no estás seguro, descartalo (“when in doubt, throw it out”).