Las políticas migratorias de Estados Unidos siguen endureciéndose y, en medio de ese escenario, el gobierno anunció que otorgará un incentivo económico a quienes decidan abandonar el país de forma voluntaria. La medida contempla un pago en dólares y la cobertura del traslado al país de origen para los inmigrantes en situación irregular que opten por esta alternativa.
El programa fue presentado como una opción más rápida y menos costosa que una deportación formal, ya que evita procesos judiciales y detenciones prolongadas.
¿Cómo surge la iniciativa?
La propuesta surge como parte de una estrategia del gobierno para reducir el alto costo y la saturación del sistema de deportaciones en Estados Unidos. Las expulsiones forzadas implican procesos judiciales, detenciones que se alargan y traslados que pueden costar millones de dólares por persona.
Ante ese escenario, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos impulsó la idea de incentivar la salida voluntaria con apoyo económico y logístico. La intención central es que el propio migrante gestione su retorno, evitando procesos de arresto y expulsión formal que demandan más recursos del Estado.
¿En qué consiste?
El programa ofrece un incentivo económico de aproximadamente USD 2.600 a los inmigrantes en situación irregular que decidan abandonar el país por voluntad propia.
Para acceder al beneficio, deben registrarse y gestionar su salida a través de la aplicación oficial CBP Home que es administrada por el gobierno federal. Una vez confirmada la salida, se procesa el pago del incentivo según las condiciones establecidas por las autoridades migratorias.
Aceptar la salida voluntaria puede tener implicancias migratorias futuras, ya que cada caso queda registrado en el sistema federal y puede influir en eventuales solicitudes de visa o reingreso a Estados Unidos.