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El Servicio de Impuestos Internos de los Estados Unidos (IRS) incorporará cambios que impactan directamente en los ingresos de millones de trabajadores. Una nueva normativa fiscal aprobada a nivel federal establece beneficios específicos para quienes reciben propinas o realizan horas extra como parte de su salario.
La medida forma parte de la reforma tributaria incluida en la One Big Beautiful Bill Act y modifica la forma en que se calculan algunos ingresos laborales. Según explicó el IRS, ciertas ganancias provenientes de propinas y horas extra podrán quedar fuera del cálculo del impuesto federal sobre la renta.
Nueva reforma fiscal: qué cambia para las propinas y las horas extra
La nueva normativa, que comenzará a entrar en vigencia parcialmente a partir de este año, establece que los trabajadores podrán deducir una parte de sus ingresos provenientes de propinas y horas extra al momento de presentar su declaración de impuestos. Esto significa que ese dinero no será considerado dentro de la base utilizada para calcular el impuesto federal sobre la renta.
En el caso de las propinas, los trabajadores podrán deducir hasta 25.000 dólares al año de estos ingresos. Para las horas extra, el límite de deducción alcanza los 12.500 dólares para contribuyentes individuales y hasta 25.000 dólares para parejas que presentan impuestos en conjunto.

Este beneficio fiscal aplica principalmente a trabajadores de sectores donde las propinas forman parte habitual del salario, como restaurantes, transporte, hotelería o servicios personales. El objetivo de la reforma es aumentar el ingreso disponible de los trabajadores que dependen de este tipo de pagos variables.
Qué impuestos siguen aplicando a las propinas y horas extra
Aunque la normativa reduce la carga del impuesto federal sobre la renta, estos ingresos no quedan completamente libres de impuestos. El IRS aclaró que las propinas y las horas extra continúan sujetas a otros tributos obligatorios dentro del sistema fiscal estadounidense.
Entre los impuestos que todavía se aplican se encuentran los aportes al sistema de Seguro Social y al programa de Medicare. Además, dependiendo del lugar donde viva el trabajador, los estados y gobiernos locales pueden seguir cobrando impuestos sobre estos ingresos laborales.













