Cuando llega la fecha límite de impuestos en Estados Unidos, muchos contribuyentes creen que presentar la declaración y pagar lo que se debe son la misma cosa. No lo son, y confundirlas puede salir caro. El IRS cobra dos multas separadas: una por no presentar la declaración a tiempo y otra por no pagar el impuesto adeudado.
La multa por no declarar (failure to file)
Es la más pesada de las dos. Se aplica cuando no se presenta la declaración en la fecha límite y equivale al 5% del impuesto adeudado por cada mes o fracción de mes de atraso. Es decir, apenas se pasa un día del plazo ya cuenta como un mes completo.
Esa multa se acumula hasta alcanzar un tope del 25% del impuesto debido, que se llega tras cinco meses de demora. Además, si la declaración se presenta con más de 60 días de atraso, se aplica una multa mínima: para las declaraciones que corresponden a 2026, es la menor de dos cifras, 525 dólares o el 100% del impuesto adeudado.
La multa por no pagar (failure to pay)
Es mucho más liviana. Se cobra cuando se declaró, pero no se abonó el impuesto que surge de esa declaración, y equivale al 0,5% del monto adeudado por cada mes o fracción de mes, también hasta un máximo del 25%.
Hay dos situaciones que cambian ese porcentaje. Si el contribuyente no paga y el IRS envía un aviso de intención de embargo, el recargo sube al 1% mensual a partir de los diez días de esa notificación. En cambio, para quien presentó la declaración a tiempo y acordó un plan de pagos en cuotas, la multa baja al 0,25% mensual mientras ese acuerdo esté vigente.
Qué multa duele más
Acá está la clave de la nota, y la razón por la que conviene no confundirlas: la multa por no declarar es diez veces más cara que la de no pagar. Mientras una corre al 5% por mes, la otra lo hace al 0,5%. Dicho de otro modo, el castigo más fuerte no es por deber plata, sino por no presentar los papeles.
Cuando las dos multas coinciden en un mismo mes, el IRS no las suma sin más: reduce la de no declarar para que, combinadas, no superen el 5% mensual en ese período. Pero una vez que la de no declarar llega a su tope, la de no pagar sigue corriendo por su cuenta.