

El Gobierno de Estados Unidos lanzó una Orden de Localización Geográfica (GTO) que obliga a vigilar los retiros de efectivo desde 1.000 dólares en zonas de la frontera con México. La medida busca frenar el lavado de dinero y las operaciones de carteles, pero también afecta a los residentes comunes de esas áreas.
La orden exige a negocios de servicios financieros como casas de cambio, locales de envío de dinero y otros comercios que trabajen con efectivo a reportar cualquier transacción en la que un cliente retire, deposite o muevaentre 1.000 y 10.000 dólares. Todos esos reportes se envían directamente al Departamento del Tesoro.
¿Qué implica la medida nacional obligatoria sobre retiros de 1.000 dólares en efectivo?
Desde el 10 de septiembre de 2025 y hasta el 6 de marzo de 2026, cada operación de efectivo dentro de ese rango deberá ser informada a las autoridades por los negocios que están cubiertos por la orden.
- Los reportes se entregan en un plazo de 30 días.
- Las transacciones mayores a 10.000 dólares siguen teniendo la obligación de reportarse, de acuerdo con la Ley de Secreto Bancario (BSA).
- Operaciones sospechosas también deben informarse aunque no alcancen esos montos.
En la práctica, esto significa que si una persona retira 1.000 dólares en una zona incluida, el movimiento quedará automáticamente registrado.

¿En qué lugares investiga Estados Unidos los retiros de efectivo y quiénes están en la lista?
La GTO emitida por la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) e aplica a condados y códigos postales de Arizona, California y Texas, señalados por el Gobierno como zonas de alto riesgo para la actividad de carteles y redes de narcotráfico.
Lista de lugares monitoreados
- Arizona: condados de Santa Cruz y Yuma.
- California: condado de Imperial (ZIP 92231, 92249, 92281, 92283) y condado de San Diego (ZIP 91910, 92101, 92113, 92117, 92126, 92154, 92173).
- Texas: condados de Cameron, El Paso, Hidalgo, Maverick y Webb.
Con esto, el Departamento del Tesoro asegura que podrá seguir la ruta del efectivo y dar herramientas a las fuerzas de seguridad para rastrear operaciones ilegales. Para los residentes, la consecuencia es clara: cada retiro de efectivo en esas zonas quedará registrado y bajo revisión.











