Cuando una persona muere y aparece un hijo que el padre nunca reconoció formalmente, surge una de las situaciones más delicadas del derecho sucesorio en Estados Unidos.
La respuesta corta es que ese hijo sí puede reclamar su parte de la herencia, pero no de manera automática: primero debe probar la paternidad por una de las vías que la ley acepta, y hacerlo dentro de ciertos plazos.
Qué pasa si un hijo no reconocido reclama su parte de la herencia
En Estados Unidos, un hijo nacido fuera del matrimonio no queda excluido de la herencia por esa sola condición. La ley no puede marginar de plano a un hijo por haber nacido fuera de un matrimonio; lo que sí puede hacer es exigirle que demuestre el vínculo con quien dice que fue su padre, a través de procedimientos determinados. El derecho a heredar existe, pero está condicionado a que la paternidad quede legalmente establecida.
Esta exigencia cobra especial peso cuando no hay testamento. Si la persona murió sin dejar testamento, el reparto se rige por las leyes de sucesión intestada del estado, que reconocen a los hijos como herederos. Para entrar en ese reparto, el hijo no reconocido debe acreditar que efectivamente lo es.
Cómo se prueba la paternidad
Los medios que la ley acepta varían según el estado, pero en general giran en torno a estas vías:
- Una orden o sentencia judicial que haya establecido la paternidad, por lo común dictada mientras el padre estaba vivo.
- Un reconocimiento por escrito del padre, firmado y presentado de la forma que exige la ley (por ejemplo, ante el funcionario correspondiente).
- Un proceso de legitimación, como el que puede derivar del matrimonio posterior de los padres.
- Una prueba de ADN, que en varios estados solo se admite en situaciones acotadas (por ejemplo, cuando el padre murió antes del nacimiento del hijo o poco después).
Hay otros elementos, que el padre figure en la partida de nacimiento, obituarios, pólizas de seguro, declaraciones de impuestos o el hecho de que haya tratado al hijo como propio, que pueden respaldar el reclamo, pero por sí solos no suelen alcanzar. Funcionan como apoyo de una de las vías principales, no como reemplazo.
Los plazos: el detalle que puede hacer perder la herencia
Los reclamos de este tipo están sujetos a plazos cortos, atados a la apertura de la sucesión y al período para presentar reclamos. Por ejemplo, en algunos estados el reclamo debe notificarse al representante del patrimonio dentro de los seis meses de publicado el aviso a los acreedores.
Dejar pasar esos plazos puede dejar al hijo afuera de la herencia aun cuando la prueba de la paternidad sea sólida. Por eso, ante una situación así, actuar rápido es decisivo.